NO PASARÁN

11/11/2019 Comentarios desactivados en NO PASARÁN

El mundo resplandeciente

04/11/2019 Comentarios desactivados en El mundo resplandeciente

Margaret Cavendish, El mundo resplandeciente, Edición, estudio preliminar y traducción del inglés de Maria Antònia Martí Escayol, Editorial Siruela, Madrid, 2017

Ilustración de la cubierta: Thomas Barwick

… el bien siempre se mezcla con el mal.

Y si algunos quisieran querer el mundo que he hecho y estar dispuestos a ser mis súbditos pueden imaginarlo y serlo, me refiero en sus mentes, en sus fantasías o en su imaginación. Pero si no pueden soportar ser súbditos, pueden crear sus propios mundos y gobernarse a sí mismos como les plazca. Pero les advierto que no sean injustos usurpadores y me roben el mío.

Margaret Cavendish se erige en creadora de mundos, y entre ellos, un mundo ideal y utópico, un mundo pacífico y resplandeciente. Una mujer, aristócrata, del siglo XVII, que se atrevió a penetrar en  territorios reservados a los hombres: el de la escritura y el del pensamiento. Margaret Cavendish construye un relato fantástico para plasmar en él sus reflexiones y sus opiniones sobre la ciencia, la religión, la política, la moral y la filosofía, desafiando las teorías y convenciones de su tiempo.

 

 

Del Estudio preliminar:

p. 42: Carolyn Merchant

p. 43:
Cavendish es plenamente consciente del tipo de ciencia que se está construyendo en el siglo XVII, una ciencia masculina, basada en las categorías binarias (observado-observador, sujeto-objeto, verdad-ficción, filosofía-imaginación), que no se dirige a conocer la verdad de la naturaleza, sino a convertir a humanos en dioses. Por esta razón reclama el poder de lo natural por sobre lo artificial como una fuente de empoderamiento femenino.

p. 46:
En este ejercicio de creación se dinamita la relación entre autor, obra y personaje y aflora cierto procedimiento narrativo del mise en abyme, del relato dentro del relato, que suprime las fronteras entre lo observable y lo inobservable, entre el yo y el otro, entre lo imaginado y lo real, entre el autor y el lector, entre lo literario y lo literal, entre la representación textual y la transformación material.

EL MUNDO RESPLANDECIENTE

p. 112:
Pues con el temor, si bien se consigue que la gente obedezca, no se obtienen resultados duraderos, y no es un método tan seguro para mantener a las gentes en sus obligaciones como lo es el amor.

p. 127:
“Pero ¿qué pensáis”, dijo la emperatriz, “de los espíritus buenos?, ¿pueden compararse con las aves del cielo?”. Ellos respondieron que existían tantas aves crueles y voraces en el aire como bestias feroces y crueles en la tierra, pues el bien siempre se mezcla con el mal.

p. 188:
Y si algunos quisieran querer el mundo que he hecho y estar dispuestos a ser mis súbditos pueden imaginarlo y serlo, me refiero en sus mentes, en sus fantasías o en su imaginación. Pero si no pueden soportar ser súbditos, pueden crear sus propios mundos y gobernarse a sí mismos como les plazca. Pero les advierto que no sean injustos usurpadores y me roben el mío.

Arte contra Felipe el Último

04/11/2019 Comentarios desactivados en Arte contra Felipe el Último

Manifiesto introductor de la exposición ARTEGUILLOTINA que se realizó en la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL) del 13 al 20 de septiembre de 2019

Defender racionalmente la idea de Monarquía y hacerla compatible con la de Democracia es algo muy difícil, en términos teóricos, en cualquier país. En términos más concretos, en España es sencillamente imposible.

Cuesta defender que cualquier organización social esté encabezada por alguien no elegido democráticamente, sino fruto de una carrera de espermatozoides, a veces de dudosos orígenes. ¿A quién puede interesar ese modelo tan anacrónico? Solo a aquellos que vean en él la mejor forma de defender sus nada anacrónicos intereses y privilegios. En general, es una forma de bloquear la entrada del pueblo como soberano máximo en la política de un país; es decirle: “Cuidado, por encima de vosotros, está el Estado y, en la cúpula del Estado, una figura: el rey, heredero de una ancestral estirpe de nobles elegidos por la Historia”. Claro, si ya lo ha elegido la Historia, qué vamos a elegir nosotros. Si hay alguien por encima, los de abajo saben que están abajo. La mentalidad del vasallo, del resignado o del sumiso se alimenta de formas sutiles. Hacerle saber el sitio que ocupa es una de ellas.

La cateta y acérrima inercia veteroimperial lleva a España a sostener una visión heroica y legendaria del “descubrimiento, conquista y evangelización” de América, negadora de la realidad cruel y genocida de aquellos hechos. Los artistas del otro lado del océano, como voces y parte de sus pueblos que son, la tienen bien presente, y de ello dejan constancia en esta exposición.

También alimentan nuestros reborbonizantes la idea de que la mayoría de ciudadanos no estamos capacitados para tomar decisiones democráticamente sin darnos de hostias, como niños salvajes. De ahí la concepción española del rey como “poli de guardería”, tan traída de la mano por una de las creaciones patrias más sui generis: la de los republicanos monárquicos…

Franco fue el que decidió que SU España debería ser un Reino y, a título de rey, designó al emérito, quien, fiel a su borbonidad, se mostró amante del puterío, del dinero corrupto y la vida regalada. Cuarenta y cuatro años después, seguimos borbonizados.

Ahora toca desborbonizar. Nos toca ser protagonistas soberanos de nuestra vida personal y colectiva, sin reyes ni tutelas. Con la inteligencia, el arte, la solidaridad, la igualdad y la libertad como brújulas compartidas.

De ahí esta exposición que nace con voluntad de crecer, rupturista y viajera.

La exposición ArteGuillotina estará abierta al público del 13 al 20 de septiembre en la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL) Calle Peñuelas, 41. Madrid.

 

La ley es igual para todos

03/11/2019 Comentarios desactivados en La ley es igual para todos

… La ley en su majestuosa justicia prohíbe tanto a ricos como a pobres dormir bajo los puentes y pedir limosna por las calles…

Bárbara Jacobs, Las hojas muertas

 

Las hojas muertas

03/11/2019 Comentarios desactivados en Las hojas muertas

Bárbara Jacobs, Las hojas muertas, Alfaguara, Madrid, 1997

Primera edición: 1988

René Magritte, La recherche de l’absolu

 

… va a cubrirse poco a poco de hojas muertas y con tal de no contribuir ni mucho menos perpetuar el negocio de la muerte y con tal de protestar por todo hasta el último momento sencillamente va a dejarse morir…

Como las hojas muertas que caen sin darse importancia en este otoño que tampoco se da importancia a pesar de su esplendor, las palabras y las frases formadas al margen de las normas sintácticas de esta maravilla van cayendo sobre el lector y van quedando en el camino por el que ya hemos pasado y por el que pasaremos más tarde… Es inexplicable que no haya leído nada de Bárbara Jacobs hasta ahora, pues la lectura de esta pequeña, pero grandísima, novela ha sido una de las experiencias más gratificantes que recuerdo de mi relación con la literatura.

Son los hijos e hijas, los hombres de nosotros y las mujeres de nosotros, quienes hablan de su padre… Ésta es la historia de papá, papá de todos nosotros… hablan del silencio de su padre, de su tristeza infinita, de su necesidad de olvidar sin poder dejar de recordar, de su vida marcada por haber participado en una guerra, en el lado de los buenos, en el de los perdedores… hojas muertas que van cayendo…

p. 43:
Y no es que no le gustara hacer ciertas cosas pues a lo mejor no le gustaba pero las hacía y entonces parecía que le gustaba hacerlas porque con ella uno nunca sabía por su carácter volátil…

p. 115:
… La ley en su majestuosa justicia prohíbe tanto a ricos como a pobres dormir bajo los puentes y pedir limosna por las calles…

p. 133:
… ahora que ya platica un poco a cada rato se interrumpe y busca una palabra y como no la encuentra dice Ya no tengo vocabulario porque dice que ya todo se le olvida y no es que se le olvide porque dos o tres días después encuentra la palabra que buscaba sólo que ahora ya no le sirve y si la usara resultaría inoportuno porque ésta no es la que viene al caso y entonces más bien lo que le sucede es que su vocabulario funciona a destiempo pero nada más porque vocabulario sí tiene.

p. 140:
… va a cubrirse poco a poco de hojas muertas y con tal de no contribuir ni mucho menos perpetuar el negocio de la muerte y con tal de protestar por todo hasta el último momento sencillamente va a dejarse morir…

Ives Montand canta Les Feuilles mortes

Oh je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis
En ce temps là, la vie était plus belle
Et le soleil plus brûlant qu’aujourd’hui
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Tu vois je n’ai pas oublié
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Les souvenirs et les regrets aussi
Et le vent du nord les emportet
Dans la nuit froide de l’oubli
Tu vois, je n’ai pas oublié
La chanson que tu me chantais

C’est une chanson, qui nous ressemble
Toi tu m’aimais, et je t’aimais
Et nous vivions tout les deux ensemble
Toi qui m’aimais, moi qui t’aimais
Mais la vie sépare ceux qui s’aiment
Tout doucement sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Le pas des amants désunis

Cuatro por cuatro

01/11/2019 Comentarios desactivados en Cuatro por cuatro

Sara Mesa, Cuatro por cuatro, Anagrama, Barcelona, 2012.

CIERTAS REBELDÍAS son imposibles de emprender si uno no sabe qué hay detrás del muro […] no hay posibilidad de rebelarse, salvo con la negación del ser.

¿Es mejor vivir libres y desprotegidos o vivir controlados y protegidos?

 

Los ojos de toda la humanidad están mirando el foso en el que nos precipitamos…

Estamos encerrados en un cubículo de cuatro por cuatro. Algunas veces se abre un pequeño hueco por el que algunos podemos ver lo que ocurre en el exterior, o al menos, podemos intuirlo, pero nadie hace nada. Es mejor tapar el hueco y no mirar. Estamos encerrados en nuestros pequeños cubículos en un mundo en el que las leyes que imperan son las del poder y las del mercado. Cuatro por cuatro son las dimensiones de la celda en la que vivimos controlados y ¿protegidos? de la inseguridad que conlleva la libertad.

Sara Mesa construye una historia inquietante que nos obliga a mirar hacia dentro de nosotros mismos, hacia nuestros miedos, hacia nuestras inseguridades y hacia nuestras seguridades, para ponerlas en cuestión…

Un silence parfait règne dans cette histoire.
Sur les bras du jeune homme et sur ses pieds d’ivoire
La naïade aux yeux verts pleurait en le quittant.
On entendait à peine au fond de la baignoire
Glisser l’eau fugitive, et d’instant en instant
Les robinets d’airain chanter en s’égouttant.

Alfred de Musset, Namouna

 

p. 85:
¿Es mejor vivir libres y desprotegidos o vivir controlados y protegidos?

p. 170:
El lenguaje despojado de vida, descarnado, en vísceras: eso es lo que me parece el análisis sintáctico. Palabras moribundas bajo una lupa, significados agonizando como un pez coletea fuera del agua: eso es la semántica. Balbuceos incomprensibles, tartamudeos abruptos: eso es la fonética.

p. 184:
El poder crece cuando se entrega al poder: uno más uno es siempre uno más grande. Todos los demás quedamos fuera de esa aritmética. Ni siquiera sumamos; ni siquiera restamos.

p. 217:
Así funcionan las cloacas: el olor del agua rezuma de vez en cuando, su rumor nos apela; pero nunca se ven, nunca se habla de ellas, jamás existen.

p. 219:
Sólo nos queda la vergüenza, raudales de vergüenza, ríos y mares de vergüenza. ¿Qué clase de mundo es éste, cuando un loco nos dice que deberíamos estar avergonzados?

p. 228:
Los ojos de toda la humanidad están mirando el foso en el que nos precipitamos…

p. 237:
Creo en la reencarnación, pero dentro de esta misma vida. En las distintas vidas que se suceden dentro de esta vida. En el extrañamiento, en la ausencia de reconocimiento del que fuimos ayer. En la falta de sorpresa ante el que seremos mañana, aunque aún no podamos anticipar ni lo más mínimo que forma albergaremos. Creo en la disolución de la identidad. Creo en la ruptura. Me rompieron a mí; creo por tanto en la imposibilidad de ser reconstruido.

p. 242:
Se refiere al peligro del mundo exterior, anticipa que quizá habrá que hacer más sacrificios para lograr la protección que todos buscamos.

p. 254:
¿Por qué no hiciste nada para evitarlo? ¿Por qué vienes aquí a contarme verdades? ¿Por qué no le cuentas la verdad a otra gente? ¿Por qué nadie se atreve a hacerlo?

p. 259:
El placer no es la niña. El placer es controlar la disponibilidad de la niña. El placer es borrar en la niña otra noción del mundo que la de una dimensión de cuatro por cuatro, o la de los ratitos en los que el mundo se expande cuando está él a su lado.

p. 259:
LOS HABITANTES de la ciudad practican el mercadeo constantemente. Su forma de vida es la transacción. No hay producción alguna. Se mercadea con cosas que se tocan y con cosas intangibles, con cosas puras y sucias, con personas, objetos y conceptos.

Referencias:

El libro al que se refiere el Director, o Sr. J., al contar la historia del siervo Gerasim es, cómo no, el maravilloso relato La muerte de Iván Illich, de Tolstoi, una de las mejores fábulas sobre el sentido de la vida -y de la muerte- que he leído jamás.

La inquietante historia que lee en su libro Isidro Bedragare es la de La Calera de Thomas Bernhard.

Parte de las palabras que pronuncia Ledesma la última vez que habla con Isidro Bedragare están inspiradas en la escena del discurso del “loco” Doménico en la película Nostalgia, de Tarkovski.

La paradoja sobre la indisponibilidad del propio cuerpo en relación con el suicidio que aparece planteada en los papeles de García Medrano pertenece al Diario metafísico de Gabriel Marcel.

También en los papeles de García Medrano, la cita sobre héroes y mercenarios corresponde a Masa y poder, de Elias Canetti, y la alusión a un relato fantástico está referida a La puerta en el muro, de H. G. Wells.

Por último, el poema que cierra el libro es de Alfred de Musset. Fue escogido por su liviandad y por su prodigiosa capacidad de contrapunto frente a la historia que se narra en este libro.

Jo també soc tsunami

31/10/2019 Comentarios desactivados en Jo també soc tsunami