Els companys de l’Andròmeda

26/09/2020 Comentarios desactivados en Els companys de l’Andròmeda

Eugène Dabit, Els companys de l’Andròmeda (L’illa), Traducció i Pròleg Joan F. López Casasnovas, Editorial Ses Voltes, Menorca, 2020.

Ilustración de la cubierta: Alexa Grande

 

Edición original: L’Îlle, Gallimard, Paris, 1934

La novela Les compagnons de l’Andromède que forma parte, junto con otras dos novelas cortas, del volumen L’Îlle, fue publicada también en el nº 9 de la revista Commune (mayo, 1934).

 

L’Homme et la Mer

Homme libre, toujours tu chériras la mer !

La mer est ton miroir ; tu contemples ton âme
Dans le déroulement infini de sa lame,
Et ton esprit n’est pas un gouffre moins amer.Tu te plais à plonger au sein de ton image ;
Tu l’embrasses des yeux et des bras, et ton cœur
Se distrait quelquefois de sa propre rumeur
Au bruit de cette plainte indomptable et sauvage.Vous êtes tous les deux ténébreux et discrets :
Homme, nul n’a sondé le fond de tes abîmes ;
O mer, nul ne connaît tes richesses intimes,
Tant vous êtes jaloux de garder vos secrets !

Et cependant voilà des siècles innombrables
Que vous vous combattez sans pitié ni remords,
Tellement vous aimez le carnage et la mort,
O lutteurs éternels, ô frères implacables !

Charles Baudelaire, Les Fleurs du mal

Diario íntimo, 3 de agosto de 1933

Eugène Dabit, como él mismo dijo, no escribía para contar historias sino para expresar sentimientos que podían ser de amor, de tristeza, de desapego, de alegría, de fraternidad, de pena… escribía para poner la vida en palabras. En esta pequeña novela, que con otras dos constituye el volumen titulado La isla, Eugène Dabit escribe sobre sus vivencias en la isla de Menorca en la que pasó varias temporadas entre los años 1932 y 1935. En ella traslada sus aspiraciones a una forma de vida sencilla, en estrecho contacto con la vida que nos rodea, con el mar, con la tierra, con el cielo, con las gentes sencillas que necesitan poco para vivir y entre las que se establecen relaciones de fraternidad y de ayuda mutua, diseñando la utopía de una comunidad fraternal de trabajadores. Por tanto en esta novela se reflejan sus ideas sobre el trabajo asalariado, su rechazo (relativo) del maquinismo y del progreso material y su apuesta por una vida simple disfrutando de la compañía de gentes sencillas. Por eso mismo su escritura, sencilla y alejada de cualquier tipo de artificio, es entrañable y capaz de provocar emociones la persona que la lee. La acción de la novela se sitúa en el puerto de Ciutadella, aunque se refiere a ella con el nombre ficticio de Ferreal.

En su diario, en el que deja constancia de los sentimientos que le inspira la isla de Menorca, se pueden encontrar varias señales que ayudan ha entender el proceso de creación de esta novela: la felicidad, y también la tristeza, que le inspira la belleza de los paisajes; la simplicidad y al mismo tiempo la dureza de la vida en ella; el temor a que sea pronto devorada por el “turismo”… Eugène Dabit se enamoró de la isla de Menorca, una isla desnuda y pobre, que en aquel tiempo todavía era una isla poco frecuentada por turistas. Amaba sus líneas sencillas, la aridez y la luz.

“Tanta bellesa no la puc sentir sense una sorda tristor. Perquè sé que és mortal, com la joventut; perquè m’agradaria que altres com jo poguessin gaudir-ne. País tranquil, mar tan ampla i lluminosa. Els habitants d’aquesta illa en tasten la pau, respiren aquest aire pur. Però quants d’altres homes privats de cel, de llibertat!”

Diario íntimo, 25 de mayo de 1933

En varias ocasiones se manifiesta en contra del turismo que algún día podría llegar a la isla pobre, austera, sencilla y árida que él conocía. “Des que sent al meu entorn tot el que apel.la al ‘turisme’, la meva felicitat se’n va en orris. O és que no som un turista jo mateix? Sí, però que voldria passar desapercebut!”

El 10 de junio de 1933, escribe en su diario lo que constituirá el germen de esta novela:

“Quasi cada vespre, faig el mateix passeig, al llarg de la costa, pel camí que duu al petit port, i des d’on es veu, a la vegada, el poble, el camp i la mar. Em trobo amb d’altres passejants: homes encorbatats, dones vestides de negre. Vaig a poc a poc, sovint m’atur: per gaudir de la calma, del color del cel crepuscular; la vida dels pescadors centra més encara la meva atenció. Al llarg del moll -si és que aquell tros de roques es pot dir així- hi ha estesa la carcassa d’un navili. Se n’agafen els bocins, que es tallen mitjançant un bufador de petroli i se rompen a cops de maça. Aquesta obra ocupa cinc o sis homes, que són també mariners. Ells són els qui, havent-ne carregat el seu dos pals, se’n van a qualque port a vendre´n la ferralla. Quan als fosquets jo hi pas, llur tasca ha acabat. Asseguts, esperen que un d’ells servesqui la sopa; un rasca el violí, un altre toca la guitarra; uns quants escolten; un ca dorm. És una escena tranquil.la, viril, fraternal. La nau capcineja. Tot seguit, un soroll de vaixella de ferro; els plats damunt la superficie del pont; el cuiner els omple equitativament. Una fogassa de pa; cadascú en talla amples llesques. Sopar frugal. Crits, que són només paraules. Ambient distès. La vida, aquesta fraternal, forta i pobra, humil i poderosa.”

Diario íntimo, 10 de junio de 1933

El 23 de julio del mismo año deja constancia en el mismo diario que hace nueve días ha comenzado ha escribir Les compagnons de l’Andromède.

Diario íntimo, 23 de junio de 1933

El 9 de septiembre siguiente señala en su cuaderno su propósito de completar esta novela con otras dos pequeñas nouvelles que darán forma a un libro titulado L’Île, en el que afirma que dará vida a la isla, con sus estaciones, sus costas, sus aguas y sus hombres: campesinos, obreros y pescadores, para que sea el testimonio de los días sencillos y felices que vivió en ella.

Diario íntimo, 9 de septiembre de 1933

La traducción al catalán utiliza muchas expresiones del catalán de Menorca que hacen la lectura aún más atractiva.

Reseña de Louis Aragon en la página 4 de L’Humanité del 18 de junio de 1934

« Leer el resto de esta entrada »

ALETHEIA

26/09/2020 Comentarios desactivados en ALETHEIA

A-LETHEIA… es lo contrario de LETHEIA (ocultar) Por tanto ALETHEIA es desocultar, desvelar lo que está oculto para poder caminar hacia el conocimiento de la verdad. Quizá nadie sepa nunca cuál es la verdad de nada, pero al menos hemos de buscarla siempre, hemos de caminar hacia ella, y para ello hay que prescindir de todo aquello que nos impide buscarla. Hay que quitarse los velos que nos tapan los ojos.

Vamos a quitarnos los velos que nos tapan los ojos y el entendimiento y las mordazas que nos tapan la boca y nos impiden hablar, respirar, sonreir…

Volar

25/09/2020 Comentarios desactivados en Volar

Ya escondí un amor con miedo de perderlo, ya perdí un amor por esconderlo.
Ya estuve en manos de alguien por miedo, ya tuve tanto miedo al punto de ni sentir mis manos.
Ya expulsé de mi vida a personas que amaba, ya me arrepentí por eso.
Ya pasé noches llorando hasta caer de sueño, ya me fui a dormir tan feliz al punto de ni conseguir cerrar los ojos.
Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que no existen.
Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo intentando descubrir quien soy, ya tuve tanta certeza de mí al punto de querer desaparecer.
Ya mentí y me arrepentí después, ya dije la verdad y también me arrepentí.
Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para mas tarde llorar silenciosa en mi canto.
Ya sonreí llorando lagrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír
Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían.
Ya tuve crisis de risa cuando no podía, ya quebré platos, copas y vasos de rabia.
Ya eché de menos a alguien pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar
Muchas veces dejé de decir lo que siento para agradar a unos, otras veces dije lo que no pensaba para lastimar a otros.

Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros.
Ya conté chistes y más chistes sin gracia solo para ver a un amigo feliz.
Ya inventé historias con final feliz para dar esperanza a quien lo necesitaba.
Ya soñé demasiado, al punto de confundir con la realidad
Ya tuve miedo de la obscuridad, hoy en la obscuridad “me encuentro, me agacho, me quedo ahí”
Ya caí innumerables veces pensando que no me iba a levantar, ya me levanté innumerables veces pensando que no caería más.
Ya llamé a quien no quería solo para no llamar a quien realmente quería.
Ya corrí tras un carro, porque se llevaba a quien yo amaba.
Ya llamé a mi madre en el miedo de la noche huyendo de una pesadilla, mas ella no apareció y la pesadilla fué aún mayor.
Ya llamé “amigo” a personas cercanas y descubrí que no lo eran, algunas personas nunca necesité llamarles nada y siempre fueron y serán especiales para mí.
No me den formulas exactas, porque no espero acertar siempre.
No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.
No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente.
No sé amar a medias, no sé vivir de mentiras, no sé volar con los pies en la tierra.
Soy siempre yo misma, mas ciertamente no seré la misma para SIEMPRE!
Gusto de los venenos más lentos, de las bebidas más amargas,
de las drogas más poderosas, de las ideas más locas,
de los pensamientos más complejos, de los sentimientos más fuertes
Tengo un apetito voraz y los delirios más locos.
Me puedes hasta empujar de un acantilado que yo voy a decir:
– ¿Y qué? ¡AMO VOLAR!

Clarice Lispector

los enfermos y los médicos

25/09/2020 Comentarios desactivados en los enfermos y los médicos


La enfermedad es un estado,
la salud no es sino otro,
más desagraciado,
quiero decir más cobarde y más mezquino.

No hay enfermo que no se haya agigantado,
no hay sano que un buen día no haya caído en la traición, por
no haber querido estar enfermo, como algunos médicos que
soporté.

He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar
estándolo.

Pues los estados de privación de la vida
me han dado siempre mejores
indicios sobre la plétora de mi poder
que las creencias pequeño burguesas de que: BASTA LA SALUD

Pues mi ser es bello pero espantoso. Y sólo es bello porque
es espantoso.

Espantoso, espanto, formado de espantoso.

Curar una enfermedad es criminal

Significa aplastar la cabeza de un pillete mucho menos codicioso
que la vida

Lo feo consuela. Lo bello se pudre.

Pero, enfermo, no significa estar dopado con opio, cocaína
o morfina.

Y es necesario amar el espanto de las fiebres.
la ictericia y su perfidia
mucho más que toda euforia.

Entonces la fiebre, la fiebre ardiente de mi cabeza,
-pues estoy en estado de fiebre ardiente desde hace cincuenta
años que tengo de vida-
me dará
mi opio,
-este ser-
éste
cabeza ardiente que llegaré a ser,
opio de la cabeza a los pies.
Pues,
la cocaína es un hueso,
la heroína, un superhombre de hueso.

Ca itrá la sará cafena
Ca itrá la sará cafá
y el opio es esta cueva
esta momificación de sangre cava,
este residuo de esperma de cueva,
esta excrementación de viejo pillete,
esta desintegración de un viejo agujero,
esta excrementación de un pillete,
minúsculo pillete de ano sepultado,
cuyo nombre es:
mierda, pipí,
Con-ciencia de las enfermedades.
Y, opio de padre a higa,
higa, que a su vez, va de padre a hijo,-
es necesario que su polvillo vuelva a ti
cuando tu sufrir sin lecho sea suficiente.

Por eso considero
que es a mí, enfermo perenne,
a quien corresponde curar a todos los médicos,
-que han nacido médicos por insuficiencia de enfermedad-
y no a médicos ignorantes de mis estados espantosos de
enfermo,
imponerme su insulinoterapia,
salvación de un mundo postrado.

Antonin Artaud
Versión de Aldo Pellegrini
Publicado en Les Quatre Vents, N°8, 1947

Némesis médica

25/09/2020 Comentarios desactivados en Némesis médica

Ivan Illich, Némesis médica. La expropiación de la salud, Traducción de Carlos Godard Buen Abad, Barral Editores, 1975

“Primum non nocere”

La medicina institucionalizada ha llegado a ser una grave amenaza para la salud. El impacto del control profesional sobre la medicina, que inhabilita a la gente, ha alcanzado las proporciones de una epidemia.

Es el momento adecuado para volver a leer este libro publicado en castellano por primera vez en 1975. Un libro que habla de la venganza de la medicina institucionalizada, cuyo objetivo no es cuidar la salud de las personas sino tener enfermos crónicos y mantenerlos vivos el mayor tiempo posible para que no dejen de consumir todo tipo de fármacos.

Se estou só, quero não estar

25/09/2020 Comentarios desactivados en Se estou só, quero não estar

Se estou só, quero não estar,
Se não estou, quero estar só,
Enfim, quero sempre estar
Da maneira que não estou.

Ser feliz é ser aquele.
E aquele não é feliz,
Porque pensa dentro dele
E não dentro do que eu quis.

A gente faz o que quer
Daquilo que não é nada,
Mas falha se o não fizer,
Fica perdido na estrada.

2-7-1931

Fernando Pessoa, Poesias Inéditas (1930-1935). (Nota prévia de Jorge Nemésio.) Lisboa: Ática, 1955 (imp. 1990).

Como Fernando Pessoa Salvou Portugal

25/09/2020 Comentarios desactivados en Como Fernando Pessoa Salvou Portugal

Como Fernando Pessoa salvou Portugal (Eugène Green, 2018)

Ora toda gente que serve deve, parece-nos, buscar a agradar a quem serve. Para isso é preciso estudar a quem se serve (…); partindo não do princípio de que os outros pensam como nós, ou devem pensar como nós (…), mas do princípio de que, se queremos servir os outros (para lucrar com isso ou não), nós é que devemos pensar como eles.”
Fernando Pessoa, para a Revista de Comércio e Contabilidade.

En estos días, en los que Eugène Green está siendo expulsado, perseguido, calumniado, insultado, por obrar de acuerdo con su conciencia y con el sentido común, no obedeciendo normas arbitrarias, injustas y perjudiciales para la salud física y mental de la humanidad, algunos nos sentimos obligados a rendirle un homenaje disfrutando de sus películas. Películas, las de Eugène Green, que casi siempre pasan desapercibidas, a pesar de su enorme calidad, lo que viene a demostrar una vez más que Eugène Green es una pesona libre de ataduras, que no se pliega a los convencionalismos ni a las exigencias del mercado ni siquiera a las exigencias de un festival de cine y mucho menos a las normas arbitrarias diseñadas para someter a la población a una obediencia ciega, cual rebaño de ovejas.

En realidad no fue Fernando Pessoa, sino Álvaro de Campos -uno de sus muchos heterónimos-, el autor de la frase que serviría para publicitar la cocacola en Portugal y que nunca llegó a ser utilizada, ya que la famosa bebida refrescante no fue comercializada en Portugal hasta después de la Revolución de los Claveles, precisamente gracias a la frase de marras.

Esta peliculita es una peliculaza. Inácio Araujo, crítico de Folha de S. Paulo, escribió sobre esta película lo siguiente:

En los 26 minutos de Como Fernando Pessoa Salvou Portugal hay más cine que en casi todos los largometrajes que se han visto en los últimos tiempos. Hay más comedia que en mucha comedia. Hay más drama que en mucho drama.

 

 

Primeiro estranha-se, depois entranha-se

Agur Eugène Green

24/09/2020 Comentarios desactivados en Agur Eugène Green

agur… no es una despedida, sino un saludo…

Eugène Green, uno de los mejores directores de cine actuales, fue expulsado del festival de cine de Donostia por ejercer la desobediencia civil a la norma arbitraria que somete a la población al uso de una mordaza o bozal de forma permanente.

Primero fue la Ley mordaza y después vino la ley de las mordazas…

Lo peor de todo es el impresentable artículo publicado en el diario Gara por un individuo de nombre Víctor Esquirol. Este “periodista?” llega a acusar a Eugène Green de “poner en serio peligro” a quienes estaban presentes en la sala de proyecciones. Para este “periodista”, que escribe al dictado de la voz de su amo, Eugène Green se ha convertido en un apestado. Es imposible no recordar la novela de Alessandro Manzoni Historia de la columna infame. Cuando leí esta novela, escribí un breve comentario sobre la misma en el que decía: “Manzoni trata de recuperar acontecimientos que no suelen ser considerados como material histórico porque no afectan a los grandes poderes ni a los poderosos. Centra su investigación en un juicio contra pobres gentes que, como siempre, son utilizadas como víctimas propiciatorias con el fin de acallar al pueblo y conseguir la sumisión. Para lograr una sentencia ejemplar, los jueces inventan los crímenes y construyen una realidad paralela que les permita ejercer la venganza, imponer el miedo y asegurar el poder de las instituciones sobre el pueblo”. De lo que se les acusaba a qienes finalmente fueron condenados a la pena máxima (la muerte) era de contagiar la peste!!!

Es lo que ahora tratan de hacer con cualquiera que no se someta a los dictados del miedo.

No deja de sorprenderme que en un diario como Gara se publiquen columnas ensalzando la labor de la Ertzaintza como defensores del orden. Desde luego que, como dice el autor de la columna de marras, “aquí se está viendo muy claro quién está a la altura y quién no”. Se ha impuesto el pensamiento único de tal forma que ya no es criticado ni por los medios que, como Gara, se suponían críticos con los poderes constituidos y sus normas dictatoriales.

Ningún coronavirus puede reinar en la escuela

24/09/2020 Comentarios desactivados en Ningún coronavirus puede reinar en la escuela

Aunque se trata de una carta abierta escrita hace casi cuatro meses, creo que es mi obligación difundirla, pues todo aquello que se denuncia en la misma está ocurriendo ya y esto no hay quien lo pare si no hacemos algo con un poco de sentido común…

 

Carta abierta “Ningún coronavirus puede reinar en la escuela”

A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS Y ADMINISTRATIVOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL, A TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA y PROFESIONALES DE  LA SALUD DEDICADOS A LA INFANCIA 

Gobierno de España

Excmo. Sr. Presidente D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón

Excmo. Sr. Ministro de Sanidad D. Salvador Illa Roca

Excma. Sra. Ministra de Educación Dª. Isabel Celáa

Excmos. Srs. Presidentes de las Comunidades Autónomas

Excmos. Srs. Consejeros y Consejeras de Educación

Directores de centros

Asociaciones y sindicatos profesionales de educadores, profesionales de la infancia

Unidades de Salud Medioambiental Pediátrica (USMAP-PEHSU)

Asociaciones de Familias, Madres y Padres

Familias, docentes, pediatras y enfermeras de Pediatría

La escuela no es esto. Es un momento de encuentro, de compartir. En estas condiciones es imposible. Lo que estamos haciendo, como maestras, es francamente horrible”.
Sra. Gual, directora de la escuela Primaria “Arrels Vernet” de Perpignan  (Francia), en declaraciones a la radio sobre las medidas “antiCovid”

Tenemos a bien dirigirles esta carta en relación al debate en curso sobre la normativa que se pretende implantar en las escuelas, a partir de septiembre, al parecer con el objetivo de evitar un nuevo brote de COVID-19.

Los abajo firmantes, profesionales dedicados a la infancia, desde sus múltiples facetas, y comprometidos con sus derechos, queremos expresar nuestro desacuerdo con las medidas anunciadas, que consideramos inadecuadas y potencialmente peligrosas para el desarrollo saludable y el equilibrio psico-emocional de niños y niñas.  Estamos convencidos que dichas medidas:

  1. No se justifican desde el punto de vista médico-científico, a la luz del conocimiento actual sobre esta enfermedad y de los resultados de investigaciones más recientes.
  2. Adolecen de una completa falta de sensibilidad hacia las necesidades vitales y los derechos fundamentales de la infancia
  3. Podrían tener efectos colaterales perversos mucho más graves que el contagio, en unas jóvenes personas ya suficientemente castigadas por esta crisis.

1.  Medidas sin fundamento científico

Las sobrecogedoras imágenes del inicio de curso en algunos centros educativos de otros países, aparecidas en los medios comunicación de masas (que curiosamente no nos han mostrado las muchas escuelas europeas abiertas con otro tipo de criterios), así como las intenciones expresadas en las declaraciones de la señora Celáa, y en un reciente artículo de El País, muestran una escuela fría y robótica a la que nadie querría acudir. Una escuela cuyo elemento central son unas supuestas necesidades de protección, en base a un principio de precaución que no justifican los estudios y sin proporcionalidad alguna con el peligro real que el COVID-19 representa para los escolares y sus familias.

Desde el inicio de la epidemia se vienen acumulando abundantes evidencias científicas que demuestran la excelente tolerancia y escasísima contagiosidad de los menores de 20 años al nuevo coronavirus. Aunque las razones de esta especie de inmunidad natural son todavía desconocidas, y existen diversas hipótesis (inmunidad cruzada con otros coronavirus, falta de receptores específicos del virus en las vías respiratorias, mayor tamaño del timo en la infancia…) lo cierto es que la enfermedad afecta a un pequeñísimo porcentaje de esta población, muy inferior al de los adultos (estudios de Islandia, España, Italia o EE.UU, entre otros)  y, en la gran mayoría de los casos, casi siempre sin o con síntomas leves y bajo porcentaje de hospitalizaciones.  El COVID-19 ha causado un número ínfimo (rozando su total ausencia) de fallecimientos en niños de todo el mundo, cientos a miles de veces inferior al de enfermedades víricas mucho más peligrosas para la infancia, como la gripe estacional o la bronquiolitis del Virus Respiratorio Sincitial (VRS), que causa la muerte de entre 66.000 y 200.000 niños al año, y que jamás han provocado medidas drásticas de confinamiento estricto ni, por supuesto, el cierre o la transformación de escuelas. Abundantes referencias bibliográficas disponibles y datos epidemiológicos, publicados por las administraciones sanitarias de muchos países, confirman que los niños juegan un papel muy reducido, si no nulo, en la difusión de esta pandemia. Todos los datos apuntan a que se contagian con mucha dificultad y no contagian a otros, ni niños ni adultos.  Así mismo, el papel del cierre de las escuelas en la evolución de la pandemia está muy en entredicho y sus efectos negativos en niños, familia y sociedad no pueden ser ignorados.

Dado que la infancia es un estrato de la población que prácticamente no se contagia ni contagia a otros, que padece la enfermedad de modo tan leve y juega un papel tan poco relevante en la evolución de la pandemia, no tiene sentido condicionar el programa de retorno escolar y las actividades colectivas de niños y niñas a disponer de una vacuna segura contra este coronavirus, que además puede tardar bastante tiempo en estar disponible.

Con este trabajo queremos, entre otras cosas, contribuir a reducir el terrible divorcio entre lo que se publica en las revistas científico-médicas sobre la relación entre la covid-19 y la infancia, y lo que recibe la población a través de los medios de “descomunicación” de masas, casi sin excepción. Medios que han contribuído a difundir el miedo y la confusión y que con ello están irresponsablemente, perjudi

2. Que vulneran sus derechos 

No es necesario ser educador o educadora, madre o padre para darse cuenta de la dificultad de implementar con niños, niñas y jóvenes la mayor parte de estas medidas y, muy especialmente, el distanciamiento social (la facilidad o dificultad para imponerlas no nos parece un criterio adecuado).  Incluso el éxito en conseguirlo representa, paradójicamente, el fracaso de la tarea educativa, porque atenta contra las necesidades vitales de la infancia protegidas, entre otros textos legales, por la Convención de los derechos del Niño.

Al encontrarse en período de crecimiento, niños, niñas y adolescentes son especialmente sensibles a las características del entorno que, de no responder a sus necesidades vitales, puede dañar gravemente su desarrollo.

Desde hace más de un siglo, sabemos por numerosas investigaciones que el tacto y el contacto humano, con las figuras maternas (y otras figuras afectivas que incluye a niños y niñas), desempeña un papel fundamental en el bienestar y el desarrollo infantil, tan importante como el alimento o el sueño. La observación en orfanatos de graves alteraciones psicológicas y físicas (“hospitalismo”) derivadas  de la ausencia de contacto o de un contacto insuficiente (René Spitz, Ashley Montagu) constituye una de las bases de la teoría del apego de Bowlby, quien, junto a muchos otros autores, ha demostrado la imperiosa necesidad de contacto humano, para un desarrollo social y emocional saludable.

El rostro y la mirada son uno de los elementos fundamentales a través de los cuales niños y niñas aprenden a identificar las emociones, desarrollan la capacidad de empatía e incorporan los complejos y delicados procesos de la comunicación humana.

El juego es un elemento esencial para el desarrollo y el aprendizaje en la infancia, reconocido y protegido en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959  y en la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989 y ratificada en España en BOE de 31.12.1990.  Implica diversas formas de contacto, entre otras el contacto físico: acariciar, abrazar, sostener y retozar cuerpo a cuerpo con otros niños y niñas son gestos esenciales para el desarrollo de las capacidades sensoriales, motoras, emocionales, creativas, sociales y de aprendizaje. En la adolescencia, la proximidad de los compañeros es también fundamental para el desarrollo psico-emocional y sexual.

Limitar los movimientos, dentro y fuera del aula, obliga a los docentes a utilizar como única herramienta pedagógica la lección magistral, una práctica educativa parcial, destinada principalmente a la transmisión de contenidos intelectuales, que no tiene en cuenta la naturaleza holística del ser humano, y la compleja interrelación entre todas sus dimensiones (físicas, emocionales, sociales, creativas, cognitivas, espirituales…). Tampoco atiende a la necesidad infantil de experiencias reales y concretas, que les permiten construir su propia representación del mundo. Por último, no favorece los procesos participativos, de elección y decisión, esenciales para la vida en una sociedad que se dice a sí misma democrática.

3. Con posibles efectos colaterales

La sustitución de la presencia y el contacto humano por una educación digital individual, a través de las pantallas, que la mayoría de las veces reproduce el libro de texto, abunda en la misma falta de sensibilidad hacia la necesidad de contacto humano, esencial para el desarrollo, y favorece la proliferación de numerosos trastornos vinculados al carácter altamente adictivo de estos aparatos. 

Elevados niveles de exposición a las pantallas como los que están viviendo niños, niñas y adolescentes durante este confinamiento, y que podrían convertirse,  a partir de ahora, en la norma de la “nueva normalidad”, se han relacionado, desde hace más de veinte años, con diversos trastornos como la obesidad, la hiperactividad, algunas formas de déficit de atención  y de autismo

Los estudios realizados, estos últimos meses, muestran unas criaturas fragilizadas, a nivel físico y psíquico, por varios meses de encierro. Con miedos, ansiedad social, obsesión por la limpieza, dificultades de concentración, retraso psicomotor, sentimientos de culpa, carencias de socialización, desconexión del instinto de juego, tristeza, depresión…

Las medidas de distanciamiento excesivas (eliminar áreas de juego, prohibir que los niños jueguen entre sí o negarse a ofrecer contacto y consuelo) son innecesarias y están en las antípodas de su necesidades actuales. Pueden causarles más ansiedad, y contribuir a cronificar sus dificultades, en lugar de ayudarles a superarlas. También afectan psicológicamente a los educadores, que llegan a perder el sentido y el compromiso con su profesión.

Por todo lo expuesto, proponemos un retorno a la escuela centrado en :

Un enfoque integral de los cuidados para humanizar la escuela

Cuando se habla de poner en el centro de la vida los cuidados, hemos de evitar reducirlos a los meros cuidados físicos, en todas las edades, pero especialmente en la infancia.

Si queremos mejorar nuestra respuesta a la epidemia, los resultados de los estudios recientes, sobre los efectos del confinamiento en niñas y niños deberían permitirnos discriminar,  ante posibles rebrotes de la enfermedad, entre medidas que se han mostrado claramente eficaces y otras que no.

Las necesidades de tacto, contacto personal,  interacción  y relación con los iguales, movimiento, juego, aire libre, vínculo con la naturaleza…no son meros caprichos ni deseos superficiales infantiles que puedan retirarse alegremente basándose exclusivamente en el principio de precaución. La debida cautela debe equilibrarse con la necesaria proporcionalidad de las medidas, atendiendo a todas las dimensiones de la salud, precisamente para eludir los efectos indeseables que pueden derivarse de un exceso de protección. Si tratamos de evitar una dolencia perjudicando el bienestar y dañando la vitalidad de las criaturas, el riesgo no está bien calculado y el remedio es peor que la enfermedad.

Tras el confinamiento, niños y niñas precisan una acogida cálida, y un acompañamiento personalizado que les permita expresar, elaborar y superar, en un espacio distinto al de sus familias, las vivencias traumáticas del confinamiento. Necesitan una escuela que les ayude a amortiguar el golpe recibido, a fortalecer su resiliencia y recuperar el tiempo perdido, y la confianza en la vida.

Por encima de cualquier epidemia, ¿acaso las criaturas no tienen derecho a ser acogidas como se merecen? ¿No tienen derecho a crecer, aprender y desarrollarse sin miedo? ¿A disfrutar de su niñez y desarrollarse plenamente? 

Esta crisis puede ser una oportunidad para crear una escuela más cálida y humana adaptada a las necesidades vitales de la infancia:

  • Una escuela íntima, con ratios reducidas, por criterios educativos  de cuidado y de salud entendida como bienestar físico, mental y social. Aunque con diferentes intensidades y matices, la infancia de los tiempos del COVID ha recibido un duro golpe. La escuela debería acogerles con calidez, en pequeños grupos, ofreciéndoles los espacios de intimidad que necesitan para elaborar e integrar estas vivencias traumáticas y extraordinarias. Debería ayudarles a recuperar confianza y seguridad en sí mismos, en los demás y en la vida. Además, crear pequeñas comunidades centradas en el cuidado, hace más fácil el control y seguimiento de los posibles contagios.
  • Una escuela de la ayuda mutua.  Frente a la rigidez de esa escuela robótica, centrada exclusivamente en las materias, aprovechemos para profundizar en una escuela más orgánica y flexible, centrada en las personas. Para atender a las pequeñas comunidades, además de contratar más educadores y profesores, se puede apelar a voluntarios de las propias familias, asociaciones, estudiantes en prácticas…o a la creación de grupos multiedad, donde los niños más mayores asumen responsabilidades sobre los más pequeños. Una diversidad que multiplica los talentos y capacidades disponibles, sin minar la calidez humana.
  • Una escuela coherente y democrática en la que los niños puedan participar y sean tenidos en cuenta. Para crecer con salud y responsabilidad, la infancia necesita un sistema normativo coherente, sobre el que pueda reflexionar, que pueda comprender y explicar, en el que pueda participar y, si es necesario, también contribuir a modificar. Este es un aspecto fundamental de la educación moral, política y democrática de un pueblo, que la escuela no puede descuidar.
  • Una escuela renaturalizada y territorializada. Los estudios indican que la naturaleza es un factor de resiliencia fundamental para la infancia del post confinamiento. Proporciona a niños y niñas todo lo que necesitan para crecer y desarrollarse saludablemente a nivel físico, emocional, social, creativo e intelectual. Les ayuda a recuperar la seguridad y la confianza que los últimos acontecimientos sin duda les ha hecho perder. Ofrece espacios alternativos a las aulas, para acoger a las pequeñas comunidades de cuidado: patios renaturalizados, jardines, huertos, bosquecillos, playas, parques y plazas cercanas, pero también equipamientos públicos como bibliotecas, centros de ocio, deportivos,  de educación ambiental,  etc.  El contacto con la naturaleza ayudará a niños y niñas a superar con más facilidad sus dificultades, y a prevenir una posible cronificación de las mismas.

Por todo lo expuesto, solicitamos la revisión de las medidas planteadasreclamamos que, bajo ningún concepto, pierdan de vista las instituciones escolares su misión y su sentido, al servicio de los niños, niñas y adolescentes.

Proponemos un modelo educativo que, en lugar de centrarse en el imperativo de evitar la enfermedad a cualquier precio (máxime cuando esta en concreto no tiene especial gravedad para la población infantil), proteja el derecho a la salud, que según la propia constitución de la OMS, “es un estado de completo bienestar físico, emocional y social”.

Nuestras criaturas merecen una educación sin rígidos protocolos externos (elaborados por expertos de una única disciplina, en lugares alejados de sus realidades) y maestras estresadas intentando cumplirlos. Precisan espacios y comunidades educativas responsables, preocupadas por la salud integral, el bienestar y un desarrollo pleno y saludable. Escuelas que, en coordinación con las familias, revisan sus procesos e introducen medidas centradas en el cuidado a la vida, construyendo de manera activa y colectiva una seguridad que es resultado de un proceso social de expresión, de reflexión, de encuentro y participación activa. Una trayectoria de aprendizaje que NINGUNA AUTORIDAD, por muy poderosa que sea, puede proporcionarnos.

Necesitan adultos que protejan su derecho a vivir y que entiendan la responsabilidad, no como resultado de una obediencia ciega, sino de un posicionamiento personal, crítico y creativo. Adultos capaces de gestionar sus emociones, de asumir riesgos (porque sin ellos no hay vida, ni desarrollo, ni aprendizaje), y de ejercer su profesión desde una deontología intachable. 

Como señalan las Sociedades Francesas de Pediatría, en su brillante tribuna dirigida a toda la población: “El verdadero riesgo para los niños en esta epidemia del COVID-19 es privarles de un entorno socio-educativo beneficioso para su desarrollo, y de un seguimiento médico-preventivo, indispensable para su buena salud. Es urgente que los adultos controlemos nuestros miedos y sigamos adelante por el bien de la infancia”.

 

Si eres profesional de la infancia y estás de acuerdo con el contenido de esta carta, te invitamos a firmarla en el siguiente enlace.

Si eres familia, madre, padre, tia, abuela…o simplemente una ciudadana comprometida con la infancia puedes firmar pinchando aquí.

Tienes toda la bibliografía al final de este texto.

Muchas gracias por tu participación.

José María Paricio y Heike Freire

Descargar está carta para presentar a tu autoridad local:

Las ciegas hormigas

24/09/2020 Comentarios desactivados en Las ciegas hormigas

Ramiro Pinilla, Las ciegas hormigas, Epílogo de Fernando Aramburu, Tusquets Editores, Barcelona, 2010

Fotografía de la cubierta: W H Case

Case, W H, Princess May, 5 de agosto de 1910

Siempre siguen adelante. Tropiezan y se levantan. Están preparadas para vencer todo lo que les pongan delante. Son invencibles.

Faulkner le ayudó a contactar con la carne, con la tierra, con la libertad… sin embargo, aunque Ramiro Pinilla dijo en alguna ocasión que él trataba de escribir con la música de Faulkner, ésta no está presente en su escritura. Se inspira en Faulkner en cuanto a la temática, robándole incluso algunas imágenes concretas, y en cuanto a la forma o la estructura de la novela, claramente inspirada en Mientras agonizo. La música es otra cosa, y la música de Faulkner es prácticamente irrepetible. Bastantes escritores han intentado escribir con la música de Faulkner, pero, en mi opinión, ninguno lo ha logrado; y son muchos los que no sólo no lo han logrado sino que ni siquiera han sido capaces de crear su propia música. Ramiro Pinilla pone su propia música. En esta novela, el protagonista es el único que no tiene voz por sí mismo. Son siempre los demás los que hablan de él. La voz principal, la que cuenta lo que pasó, no la que relata lo que está pasando como hacen todas las demás, es la del hijo pequeño, que lo cuenta desde otro tiempo, cuando ya han pasado años desde que ocurrieron los hechos que narra; y no sólo cuenta lo que pasó, sino que reflexiona sobre ello. La voz del hijo pequeño es como si fuera la de Ramiro Pinilla…

Lo han dicho muchos críticos: Las ciegas hormigas está inspirada en muchos aspectos en la novela de Faulkner Mientras agonizo. Una familia del profundo sur de Estados Unidos se convierte en la novela de Pinilla en una familia del profundo ambiente rural de la costa vasca. La obcecación de las “ciegas hormigas” guía los pasos del padre en ambas novelas y arrastra tras de sí a sus hijos, también en los dos casos.

El epílogo de Fernando Aramburu hace un interesante análisis de la novela. Personalmente me molesta que sea precisamente Fernando Aramburu, un escritor que no le llega a Ramiro Pinilla ni a la suela de los zapatos, el autor del epílogo. No sólo porque creo que es un mal escritor, sino porque creo que es un títere que sirve a los intereses de quienes diseñan los “relatos oficiales”, algo que nunca fue Ramiro Pinilla.

« Leer el resto de esta entrada »