Vivir en tercera persona

31/05/2017 Comentarios desactivados en Vivir en tercera persona

“Nos adiestran durante demasiado tiempo en la estupidez y al final se nos convierte en una segunda naturaleza… Lo primero que pensamos siempre está mal, decía, es un reflejo condicionado. Hay que pensar en contra de sí mismo y vivir en tercera persona.”

Ricardo Piglia, Respiración artificial, p. 111

El pallasso i el Führer

31/05/2017 Comentarios desactivados en El pallasso i el Führer

El pallasso i el Führer (Eduard Cortés, 2007)

Por supuesto, como todos los nazis, entró en el partido obligado y no se debe olvidar además, según dice, que todos los alemanes simpatizaban al principio con el Führer y con su campaña contra los parados, la inflación y el bolchevismo, plagas que estaban a punto de destruir la nación.

Ricardo Piglia, Respiración artificial

Basada en la obra teatral Uuuuh! de Gerard Vázquez lleva a la pantalla un episodio de la vida artística del famosísimo payaso catalán Charlie Rivel cuando tuvo que preparar una actuación para celebrar el cumpleaños de Hitler en abril de 1944. Humor y horror van unidos, recordando en algunos momentos a La vida es bella. La interpretación que hace Ferran Rañé de Charlie Rivel es probablemente insuperable. La película nos deja sumidos en la perplejidad. ¿Se puede seguir riendo en medio de tanto horror? ¿Se puede ignorar lo que ocurre todos los días a nuestro alrededor? Nos parece inadmisible y nos gusta acusar de criminales a quienes trabajaban para el régimen asesino de Hitler sin protestar, pero ¿no es lo que hacemos cada uno de nosotros todos los días?

Nadie es inocente. Charlie Rivel tampoco. Quizá menos que otros. Al parecer, según dicen algunos miembros de la familia Rivel, Charlie Rivel fue más culpable de lo que nos han querido hacer creer. No estaba en Berlín por casualidad, ni por obligación, sino porque le gustaba. Según Roger Andreu Rivel, “por voluntad propia, (nada de contratos que cumplir), Charlie Rivel comulgó con el régimen nazi desde mediados de los años treinta hasta poco antes de su derrocamiento”. A mediados de los años treinta, estando en Alemania, debido a fuertes desavenencias políticas y personales con el genio creador de su padre, el hijo mayor de la familia Andreu-Rivel, Charlie Rivel, optó por seguir una trayectoria en solitario al lado de su esposa e hijos en el citado país bajo la tutela del Tercer Reich convirtiéndose, consciente o inconscientemente, en el bufón de Hitler. Posteriormente, el resto de hermanos Andreu Rivel prestarían ayuda y colaboración a la resistencia francesa en París. (Malabart, “La familia Andreu Rivel: la verdadera historia). Quizá no fueran más que enfrentamientos familiares que con el tiempo se han convertido en viejos rencores fosilizados y que hacen que una parte de la familia acuse a la otra de las peores cosas de las que se puede acusar a alguien hoy en día: colaborador de los nazis. Quizá haya algo de verdad en todas partes. ¿Podremos juzgar nosotros a Charlie Rivel?

Más información sobre la familia Andreu Rivel preparada por uno de sus descendientes: Web de Johnny Andreu Rivel.

Transcendent Man

29/05/2017 Comentarios desactivados en Transcendent Man

El hielo está cerca, la soledad es inmensa: sólo quien ha logrado como yo, hacer de su cuerpo un objeto metálico puede arriesgarse a convivir a estas alturas…

¿O él no había perdido todas las funciones de su cuerpo hasta convertirse “en una especie de vegetal metálico” para lograr así acrecentar su propiedad de razonar “hasta el punto mismo de congelación”?

Ricardo Piglia, Respiración artificial (1980)

Observé todo el esfuerzo y el éxito de las empresas: es pura rivalidad entre compañeros. También esto es vanidad y caza de viento.

Eclesiastés, 4, 4

Lo más pavoroso no son las profecías, sino los profetas. Lo que asusta no es el futuro que nos anuncian, sino la seguridad y la “naturalidad” con la que lo hacen, la fe en la razón humana, en la inteligencia humana y en la capacidad de los seres humanos de convertirse en dioses del universo entero, en los amos del infinito, en los dueños de la vida…

Todavía preocupa más que no sólo son los profetas quienes creen en todo esto, sino que su forma de pensar y de ver el mundo es compartida por la mayor parte de la población sin ponerla en cuestión. Las únicas voces discordantes son aquellas que se atreven a pensar que no será para tanto, ni tan pronto… Hay verdades que ya no se ponen en cuestión y en las que se basan las profecías más alucinantes: la evolución, el progreso, el poder de la inteligencia humana.

La ideología dominante en los últimos siglos fabricó la teoría de la evolución como una forma de naturalizar la ida de progreso. La evolución es la consecuencia natural de las “leyes de la naturaleza” y por tanto el progreso también responde a leyes naturales. Los seres humanos, según estas ideologías, nos encontramos en el punto mñas alto de la evolución y por tanto, ésta está en nuestras manos. La mente humana sería el mayor logro de la evolución y el motor de la evolución acelerada que está por venir. Si la “naturaleza” dio lugar a la “Eva mitocondrial”, culminando así un largo proceso evolutivo destinado a lograr la aparición de los seres humanos, ahora somos los humanos los que haremos posible una nueva “singularity” a partir de la cual la evolución logrará la aparición de los posthumanos. La tecnología desarrollada por los humanos pasará a formar parte de la naturaleza y de los mecanismos de la vida.

Nos hemos convertido en pequeñas piezas de una gran maquinaria que nadie controla y que empieza a estar desbocada. Somos pequeñas piezas fácilmente sustituibles pero paradójicamente con una hiperconciencia del yo que nos hace creer que el universo entero gira en torno de cada uno de nosotros. La humanidad está a punto de convertirse en una gran máquina formada por pequeñas piezas ególatras que se creen insustituibles y que aspiran a la inmortalidad.

Nos hablan de las grandes conquistas de la ciencia: los ciegos con medios económicos suficientes pueden contar con aparatitos que les lean los textos que ellos no pueden ver… pero no nos dicen nada sobre los millones de personas que mueren de hambre y de sed, ni sobre los millones de muertes violentas causadas por el progreso científico en las guerras más crueles que jamás ha conocido la humanidad, ni sobre el aumento de las enfermedades autoinmunes, de las depresiones y de los diferentes tipos de trastornos psiquiátricos… La ciencia aumenta nuestra esperanza de vida para que podamos vivir más tiempo solos, angustiados, tristes, deprimidos…

Todo gracias a la inteligencia humana con la que, tal como nos lo explican los profetas, estamos a punto de crear inteligencias artificiales, basadas en los mismos principios, pero mucho más poderosas…

Gracias a la biotecnología manipularemos la vida, por medio de la nanotecnología crearemos nuevos materiales y mediante la inteligencia artificial mejoraremos la inteligencia humana hasta límites insospechados. ¿Matamos a dios porque queríamos convertirnos nosotros en dios?

Según las religiones antiguas, dios creó al hombre. Según la nueva religión, la ciencia, es el hombre el que está a punto de crear a dios. Lo dice Ray Kurzweil: “¿Dios existe? Todavía no”.

 

“El patológico desarrollo, más allá de toda proporción, de la mente razonadora y analítica que ha generado en el hombre moderno la ilusión prometeica del Progreso parece, más bien, la compensación al progresivo obscurecimiento de una facultad intelectual más elevada que la razón, que haría posible al hombre antiguo un conocimiento superior. En consecuencia, las supuestas conquistas técnicas, científicas, sociales, de la historia humana representarían, en todo caso, no un progreso, sino el efecto progresivo de compensación -en un orden ambiguo e inferior- ante la pérdida continuada y creciente de las prerrogativas espirituales que antaño poseía el ser humano y del poder que éstas le conferían, de uno u otro modo, sobre la materia…”  (Agustín López Tobajas, Manifiesto contra el progreso)

Los mayores problemas que hoy asuelan a nuestro planeta y a la Humanidad no son la energía nuclear, los alimentos transgénicos, la polución química o un sistema sanitario basado en el fraude de las empresas farmacéuticas, sino los paradigmas que nos han conducido hasta aquí. ¿Cuándo y cómo surge una sociedad que está arrastrando al planeta y a todos sus habitantes a la destrucción?” (Agustín López Tobajas, “Escapar de Babilonia“)

la razón monetaria

29/05/2017 Comentarios desactivados en la razón monetaria

“No es cierto, entonces, que el dinero corrompa; son la corrupción y la muerte las que han producido al dinero y lo han erigido en el rey de los hombres. Su carácter arbitrario, ficticio, el hecho de ser el signo abstracto que asegura la posesión de cualquier objeto que uno pueda desear, esa lógica universal de los equivalentes que en el dinero se encarna, es lo que ha obligado a la razón a adaptarse a un esfuerzo de abstracción que está en el origen mismo de la capacidad de razonar, en el origen mismo del logos.”

Ricardo Piglia, Respiración artificial, p. 55

Marques

26/05/2017 Comentarios desactivados en Marques

Bernardo Atxaga, Marques, Traducció de Josep M. Fonalleras, Arcàdia, 2007.

Ate guztik ireki burdin handiz jota,
zerbait dagon lekura atzaparrak bota;
ez da bekaturikan, ez zaio inporta,
Kristoren izenian eginda dago-ta.
Nahigabeturik daukat gaur nire bihotza,
ezin ahazturik nago tiro haien hotsa,
hemezortzi gizoni eman heriotza...

Les marques a l’arbre o a la roca, les que diuen “un dia érem vius i vam estar aquí”, perduraran en el temps; ningú no les esborrarà.

Cosas de la vida que marcan y marcas que cambian la vida. Cosas de la vida me han llevado a leer a Bernardo Atxaga traducido al catalán. Tendría que haber leído este libro en euskera, pero el ejemplar que ha llegado a mis manos estaba en catalán.

Atxaga nos habla de marcas, de señales grabadas en las rocas, en los árboles, en papeles, en telas, en la piel y en la memoria. Las marcas pueden ser testimonios de que hemos vivido, pero también de lo que la vida nos ha hecho al pasar por nosotros. Hay marcas que no se borran nunca, pero otras las borramos para poder seguir viviendo, aunque “no s’arracona un passat impunement. Qui ho fa, qui es veu obligat a fer-ho, ja no el recupera mai més”.

Las marcas que dejan las balas en la piel, las que dejan las bombas en la tierra pero, sobre todo, en la memoria, llevan a Bernardo Atxaga al bombardeo de Guernica (abril, 1937), a la memoria y al olvido, a los borradores de marcas y a quienes tratan de sacarlas a la luz como il Masso di Borno, la piedra que se encuentra en un museo de Milán y en la que hay marcas grabadas hace siete mil años.

Hay algo que me recuerda a Sebald en este pequeño libro de Atxaga, aunque con más poesía…

El paseo

26/05/2017 Comentarios desactivados en El paseo

Robert Walser, El paseo, Prólogo de Menchu Gutiérrez, Traducción de Carlos Fortea, Siruela, 2016

Tenía ante mí toda la rica Tierra, y sin embargo tan solo miraba hacia lo más pequeño y más humilde. Con amorosos gestos se alzaba y hundía el cielo. Yo me había convertido en un interior, y paseaba como por un interior; todo lo exterior se volvió sueño, lo hasta entonces comprendido, incomprensible.

Las meditaciones peripatéticas de un escritor que escribía sin motivo, simplemente escribía hasta que dejó de hacerlo. El paseo es un ejemplo de literatura sin sentido, porque Robert Walser no pretende explicarnos nada, ni contarnos una historia, ni exponer una tesis. Simplemente pasea, mira, reflexiona, se contradice, se queda extasiado ante una niña que canta o ante un perro negro… y después revive las vivencias del paseo poniéndolas por escrito. La mirada de Robert Walser se fija en la sencillez de la vida y en la hipocresía de las convenciones sociales.

La obra maestra desconocida

25/05/2017 Comentarios desactivados en La obra maestra desconocida

Honoré de Balzac, La obra maestra desconocida, Traducción de Mercedes López-Ballesteros, Penguin Random House, 2015.

demasiada ciencia, igual que ocurre con la ignorancia, conduce a la negación

Balzac fue un escritor pictórico. Los grandes pintores constituían para él una referencia para mirar el mundo y para describirlo. No es extraño pues que reflexionase sobre las cuestiones que se abordan en este magnífico relato. “La misión del arte no es copiar la naturaleza, sino expresarla”, por lo que su objetivo es siempre captar el espíritu para poder plasmar el movimiento y la vida. En este Estudio filosófico, los pintores Porbus y Poussin son aleccionados por un maestro, supuestamente discípulo de Mabuse (Jan Gossaert), quien busca la absoluta perfección en la obra de arte. El arte debe expresar la vida, pero existe el riesgo de creer que podemos ser capaces de reproducir la vida. Creer que somos capaces de reproducir la vida nos puede llevar a destruirla.

Debemos a Jacques Rivette una bellísima película basada en este relato: La belle noiseuseRivette logró hacer una larguísima película a partir de un brevísimo relato.

¿Dónde estoy?

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