Objetividad inconsciente

28/06/2017 Comentarios desactivados en Objetividad inconsciente

Como gente moderna que somos, estamos habituados a ver el mundo a la luz de las concepciones y los principios fundamentales de la ciencia moderna, hasta tal punto que creemos haberlos extraído de la experiencia y la observación.

Claus Peter Ortlieb, “Objetividad inconsciente. Aspectos de una crítica de las ciencias matemáticas de la naturaleza

La ciencia moderna establece una forma determinada de ver el mundo condicionada por la utilización de una herramienta específica, las matemáticas, con la cual se trata de ordenar el caos y de hacerlo comprensible para unas mentes estructuradas por medio de la misma herramienta: la lógica-matemática.

La ciencia moderna “cree que su propia forma de conocimiento es la única posible y que los miembros de otras culturas, que llegan a resultados distintos, han de ser simplemente gente estúpida u obcecada”.

racismos

11/06/2017 Comentarios desactivados en racismos

“El integrismo democrático predica contra el racismo excluyente, mientras practica un racismo incluyente de efectos todavía más perversos. Se presume de aceptar a negros, gitanos, orientales o africanos, a condición de que se comporten exactamente como blancos occidentales modernos, es decir, a condición de que dejen de ser negros, gitanos, orientales o africanos; labor civilizadora ambientada con empalagosos cantos folclóricos al mestizaje, antes accidente intranscendente, ahora eficaz método de exterminio de las diferencias y de unificación en la grisalla.”

Agustín López Tobajas, Manifiesto contra el progreso

ecologismo

11/06/2017 Comentarios desactivados en ecologismo

El movimiento ecologista ha sido engullido en poco tiempo por la capacidad asimiladora del sistema social. Gustosamente enredado en la trampa burocrática de las estructuras administrativas, con un discurso acomodaticio y claudicante, carente de todo planteamiento global, vendido por necesidades de imagen al pragmatismo de lo inmediato y, respetuoso siempre con los fundamentos intocables del sistema (…) ha desembocado finalmente en un cívico reformismo higiénico-sanitario, cuando no en fructífera comercialización del naturismo y la salud (…) ahogado quizá en los botes de pintura con que los ecologistas pretenden teñir de verde el turismo, la moda, el desarrollo, la empresa, el progreso y, en suma, la modernidad y sus formas de vida. Triste destino el de un movimiento que nació pregonando su voluntad de construir un mundo nuevo y acaba reparando a toda prisa las grietas para tratar de impedir que se hunda el viejo. (…) La fusión de la moda ecologista con la mentalidad cientifista y las exigencias de la mercadotecnia genera la expansión de una “conciencia verde”, imprescindible ya para vender cualquier cosa. (…) “Gestión eficaz de los recursos naturales para un desarrollo sostenible” (…) una visión rigurosamente económica y burocrática de la naturaleza (…) Lo que para todas las culturas tradicionales fue templo, la mentalidad moderna lo convierte en almacén (…) es la rendición incondicional de quienes iban para revolucionarios y han terminado plantando flores en los jardines del Nuevo Orden Mundial. (…) El reciclado y las fuentes alternativas de energía, emblemas de la mentalidad ecologista, son un fiel reflejo de su verdadera dimensión: se alteran los procedimientos para dejar intactos los resultados, que quedan de este modo reforzados y justificados (…) el reciclado y las fuentes alternativas de energía pueden resultar saludables siempre que, con una tecnología elemental, se apliquen de forma estricta a necesidades reales, pero se convierten en artimaña solapada cuando, mediatizados por la industria, sirven a necesidades ficticias. (…) Un generador eólico gigante o una central de paneles solares son monstruos no mucho menos aborrecibles que los ingenios a los que pretenden reemplazar. Por doquier el consumismo verde reemplaza al consumismo polícromo del capitalismo convencional. De visión del mundo a metodología de la producción industrial: ése ha sido el camino recorrido por el ecologismo en las últimas décadas. (…) incapaces de entender que los métodos acordes con una forma de vida realmente humana serán por necesidad menos eficaces y menos productivos que los promovidos por la barbarie industrialista, lo que, lejos de ser un inconveniente, es una providencial limitación y una defensa contra el demonio de la desmesura. Nada más irritante que esos cánticos a la eficacia “alternativa” con que algunos ecologistas tratan de competir en productividad, es decir, en majadería y desatino, con los defensores del sistema.

Agustín López Tobajas, Manifiesto contra el progreso (extractos del capítulo IX)

el delirio del progreso

08/06/2017 Comentarios desactivados en el delirio del progreso

En nuestro mundo, la realización del acto cotidiano más simple arrastra tras de sí mecanismos de dimensión planetaria que suponen un montaje industrial monstruoso, la perforación y esquilmación de las entrañas de la tierra, el mantenimiento de ciclópeas redes de producción, transporte y distribución, la implicación en el proceso de millones de personas. A este delirio exorbitado, acumulación enloquecida de dificultades, se le llama “progreso” y se considera “primitivo” al hombre que sabe resolver su vida con unos sencillos instrumentos que él mismo se fabrica.

Agustín López Tobajas, Manifiesto contra el progreso

prostitución

06/06/2017 Comentarios desactivados en prostitución

Decir que las mujeres tienen el derecho de venderse
es ocultar que los hombres tienen el derecho de comprarlas”

Françoise Héritier, antropóloga francesa

Vivir en tercera persona

31/05/2017 Comentarios desactivados en Vivir en tercera persona

“Nos adiestran durante demasiado tiempo en la estupidez y al final se nos convierte en una segunda naturaleza… Lo primero que pensamos siempre está mal, decía, es un reflejo condicionado. Hay que pensar en contra de sí mismo y vivir en tercera persona.”

Ricardo Piglia, Respiración artificial, p. 111

la razón monetaria

29/05/2017 Comentarios desactivados en la razón monetaria

“No es cierto, entonces, que el dinero corrompa; son la corrupción y la muerte las que han producido al dinero y lo han erigido en el rey de los hombres. Su carácter arbitrario, ficticio, el hecho de ser el signo abstracto que asegura la posesión de cualquier objeto que uno pueda desear, esa lógica universal de los equivalentes que en el dinero se encarna, es lo que ha obligado a la razón a adaptarse a un esfuerzo de abstracción que está en el origen mismo de la capacidad de razonar, en el origen mismo del logos.”

Ricardo Piglia, Respiración artificial, p. 55

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