piruetas

08/02/2019 Comentarios desactivados en piruetas

“Toda mi vida he creído que la Maldad antes de estrenarse ensaya sus piruetas en pequeñito”

Roberto Bolaño, El espíritu de la ciencia-ficción

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Rosa Belmonte

26/01/2019 Comentarios desactivados en Rosa Belmonte

“Hasta su abuelo”, grabado de Francisco de Goya

¿Quién es Rosa Belmonte? ¿Qué credenciales tiene esta persona para que le reserven el espacio más destacado en las páginas de opinión del diario El Correo? Al parecer las únicas que necesita un periódico que, aun siendo probablemente el más leído en Bizkaia, es el medio de comunicación que fomenta las ideas que sostienen partidos políticos ultra nacionalistas y ultra autoritarios como Vox, PP o Cs.

“Rosa ‘Belmonte’ es una rosa floribunda de color rosa perla robusta, con aroma medio, creada por Robert Harkness de Harkness Roses en Hitchin, Hertfordshire. Fue presentado en el Chelsea Flower Show de la Royal Horticultural Society por el jardinero inglés Alan Titchmarsh en 2007.” (Wikipedia)

Rosa Belmonte es también una abogada con muy mala baba que escribe en los medios que se dedican a promover y afianzar las ideas más retrógradas, reaccionarias, autoritarias e insolidarias que tanto abundan y que hoy en día se fomentan y se refuerzan tanto desde los medios de comunicación como desde la política.

Hoy le toca meterse con Chomsky (y lo hace en muy pocas, poquísimas líneas), al que considera un botarate (“hombre alborotado y de poco juicio”, según la RAE) porque según dice que dice Tom Wolfe “las aportaciones de Chomsky al estudio del lenguaje se reducen a nada”… según dice que dice Tom Wolfe, claro. Además, por lo visto, el que Chomsky no hubiera hecho ninguna aportación al lenguaje, según afirma el listillo de Tom Wolfe, le desacredita en todos los ámbitos y le convierte en botarate, y de esta forma se explica la señora Belmonte que “por eso Jordi Cuixart lo quiere de testigo en el juicio por el procés”. Además, establece ciertas comparaciones entre el “dignísimo” marqués y premio Nobel de literatura (conocido por propinar puñetazos en la cara a otro premio Nobel) y el resto de escritores del Pen Club, a quienes distingue por su “pelaje”, es decir, que deben de ser unos melenudos y despeinados… no como el repeinado Marqués Don Jorge Mario Pedro…

Rosa Belmonte quizá no pueda ser una botarate, ya que según la RAE este adjetivo es aplicable únicamente a los hombres y por lo que parece Rosa Belmonte es una mujer, pero de lo que no hay dudas es de que es algo mucho peor. Es una desalmada (“cruel, inhumana”) y, sobre todo, una ignorante.

He oído decir que fulanito no ha hecho ninguna aportación a la ciencia, luego fulanito es un botarate… además menganito ha citado a fulanito como testigo en un juicio en el que a menganito se le acusa de delitos gravísimos, luego queda demostrado que menganito es un delincuente. Y como fulanito es un botarate, según la lógica anteriormente aplicada, todos los se peinan como él… pues también lo son.

De un plumazo y en unas cuantas líneas, bien pagadas probablemente y no como éstas que son gratis, deja fuera de combate y a la altura del barro en la mente de sus atolondrados lectores, a todos aquellos que no le gustan, empezando por Noam Chomsky, siguiendo por el New York Times, y por Jordi Cuixart y terminando por la mayoría de escritores del Pen Club que, según ella, se han dedicado a apoyar las “patrañas” del catalanismo.

 

Este es el artículo:

ROSA BELMONTE Jueves, 24 enero 2019, 00:05

No hacía falta que Tom Wolfe pusiera verde a Noam Chomsky en ‘El reino del lenguaje’ para que nos pareciera un botarate. Sostiene Wolfe en su libro póstumo que las aportaciones de Chomsky al estudio del lenguaje se reducen a nada. Nos engañaron en Lengua de BUP. A Ferdinand de Saussure le seguimos teniendo respeto. Que el ‘New York Times’ señalara a Chomsky como «el más importante de los pensadores contemporáneos» dice mucho del periódico. Pero es verdad que sus aportaciones a la palabrería política son enormes. Por eso Jordi Cuixart lo quiere de testigo en el juicio por el procés. En julio, instó a España a liberar a los presos independentistas. Vargas Llosa ha anunciado su «renuncia irrevocable» al Pen Club, la organización mundial de escritores. En el Pen, gentes del pelaje de Chomsky, se han dedicado apoyar las patrañas del catalanismo. Cantemos con Cuixart y el ‘New York Times’: «Chomsky, Chomsky, nuestro rey, favorito sin igual».

El paraíso de Cantor

18/08/2018 Comentarios desactivados en El paraíso de Cantor

El paraíso de Cantor (David J. Smith, 2011)

“¿De dónde viene la idea de que el comienzo de la serie es un trozo visible de raíles invisiblemente tendidos hasta el infinito?”

Ludwig Wittgenstein, “Los rieles del infinito”, Investigaciones filosóficas

 

La imperiosa necesidad de la mente racional de captar la realidad nos lleva a transformarla en algo medible y limitado y nos conduce inevitablemente a la angustia y a la ansiedad, y a la nostalgia de infinito que está en el origen del arte, de la religiosidad y de las novelas de Krasznahorkai… Es esta reducción de la realidad a una realidad limitada susceptible de ser captada por la mente humana la que guía las reflexiones de Roberto Calasso en su libro La actualidad innombrable.

Hace pocos días leí La actualidad innombrable de Roberto Calasso. Allí el autor reflexiona sobre la esencia de la actualidad y del Homo secularis, una de cuyas características es la reducción de la realidad a bits con el fin de hacerla perfectamente comprensible para la mente humana. Roberto Calasso dice en su libro: “Expulsado del ‘paraíso de Cantor’, donde aún reinaba lo continuo, también en sus aspectos más desconcertantes, Homo está tentado de construirse un nuevo paraíso, habitado solo por las filas interminables de los bits. Ignorando sin remedio la constitución de la vida consciente, que sería imposible sin lo continuo.”

Algunos días después comencé la lectura de uno de los libros más maravillosos que he leído, Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, de László Krasznahorkai, y ,como si me hubiera adentrado en “el laberinto imprevisible del azar” al que hace mención este último escritor, me encontré de nuevo con la figura de Georg Cantor, quien para Sir Wilford Stanley Gilmore, autor del libro Ajuste de cuentas con el infinito, “ni siquiera merece que su nombre sea olvidado”. Este autor ficticio, que acusa a Georg Cantor de platónico desgraciado, lastimoso creyente en Dios, y enfermo mental sumido en una grave depresión, escribió un libro de más de dos mil páginas llenas de números para demostrar que el infinito no existe, ya que, “… puesto que la realidad es finita, …, sólo podemos construir el infinito mediante agudas abstracciones y por el hecho de que la verdadera magnitud supera en tal medida la facultad de comprensión e imaginación de la conciencia humana que, al no ser capaz de seguir ese algo real, pero inconcebiblemente grande para ella, lo percibe como infinito, que para ella viene a ser, lógicamente, algo así como el infinito pero no la realidad del infinito, que sólo osan afirmar, construyendo estructuras abstractas, unos matemáticos llamados teóricos, depravados y malvados hasta la médula, sumidos en la investigación de juegos y no de la realidad…”. El infinito es “… una simple construcción, cuya validez no podemos descubrir ni demostrar en la realidad por la sencilla razón de que la realidad no conoce el número infinito, no conoce la cantidad infinita, de que la cantidad infinita no existe para la realidad, porque la realidad sólo existe en territorios finitos, pues, de lo contrario, la propia existencia, la propia realidad serían imposibles…”. A este autor “… le basta escribir el nombre de Cantor para que se perciba que se le ha subido la sangre a la cabeza, pues es Cantor, señala, quien, en contra de todas las cautelas de una mente tan serena como la de Kronecker, selló el espíritu del mundo occidental, la historia escandalosamente limitada del pensamiento científico occidental, él, ese platónico desgraciado, ese lastimoso creyente en Dios, ese enfermo mental sumido en una grave depresión convenció al limitado mundo occidental de que el infinito existe, de que el infinito es parte de la realidad…”

censura

10/08/2018 Comentarios desactivados en censura

Yuval Noah Harari, según Roberto Calasso (en su último libro La actualidad innombrable), es un nuevo Maquiavelo al que, como tal, deberíamos tomar en serio, ya que forma parte de una clase de seres que tienen el don de decir con una claridad brutal lo que muchos otros no saben pensar, ni osarían formular. Algunas de sus afirmaciones explican muy bien el mundo en el que vivimos y hacia dónde nos dirigimos:

“En el pasado, la censura ha operado bloqueando el flujo de la información. En el siglo XXI, la censura opera sumergiendo a la gente en informaciones irrelevantes.”

“Tener poder, hoy, significa saber qué es lo que debe ser ignorado.”

Y. N. Harari, Homo Deus, p. 396 (citado en Roberto Calasso, La actualidad innombrable, p. 74)

mujeres al poder

18/06/2018 Comentarios desactivados en mujeres al poder

Nos quieren hacer creer que es un logro y un gran avance hacia la igualdad y en la lucha contra el patriarcado que en un gobierno haya más mujeres que hombres… pero no es más que pura propaganda que no hace sino reforzar el orden social patriarcal.

“… si algunas mujeres acceden al poder sin poner en cuestión la lógica que lo sostiene, no estarán transformando, sino reforzando, el orden social al que creen combatir, perpetuando la subordinación de la mayoría de las demás mujeres. De ahí que la lucha por la igualdad no deba limitarse al aumento del número de mujeres en el poder, sino en poner en evidencia y transformar la lógica que hasta ahora ha caracterizado ese poder (político, científico, económico, etc.).”

Almudena Hernando, La fantasía de la individualidad, p. 29

Harem. También aquí hay más mujeres que hombres.

los buenos y los malos

18/05/2018 Comentarios desactivados en los buenos y los malos

The Hay Wain (Hieronymus Bosch)

Com que costa distingir el bé del mal
opto per veure’t, pàtria meva, 
veure’t només de nit.

Bàssem an-Nabrís, Totes les pedres

 

Los “buenos” son muy peligrosos. Siempre lo han sido y lo siguen siendo, porque están seguros de que están en posesión de la verdad absoluta y no tienen ninguna duda en utilizar cualquier método para imponérsela a los “malos”. El fanatismo de los “buenos” ha sido a lo largo de la historia el responsable de los peores crímenes cometidos contra la humanidad. Creer que se forma parte de los “buenos” es ya de por sí un fanatismo. La palabra “fanático” procede del latín fanaticus, derivada a su vez de fanum, templo. Los fanáticos son los servidores del templo, es decir, los garantes de la verdad y del bien, por tanto son los “buenos”.

A lo largo del tiempo los “buenos” se han dedicado a hacer el “bien”, aunque para ello se hayan visto “obligados” a utilizar métodos dolorosos. Eran los “buenos” quienes quemaban en la hoguera a los “malos” en nombre de dios y en defensa de los valores de la religión en tiempos de la Inquisición. Hoy los valores a defender por los “buenos” son la democracia y la ley.

Hannah Arendt, en su libro Eichmann en Jerusalén, recopilaba algunas entrevistas en las que oficiales y jerarcas nazis se justificaban con el argumento de que “los judíos son un mal para Alemania, luego hay que expulsarlos o exterminarlos. Desgraciadamente, alguien tiene que sacrificarse y hacer el trabajo espantoso en pos de la felicidad de las futuras generaciones. Y ellos incluso se lamentaban de los horrorosos trabajos a los que se veían obligados a realizar.”

Hoy se da la paradoja de que son precisamente los “buenos”, que acusan a los “malos” de fracturar la sociedad, quienes la están dividiendo en dos partes: la de los “buenos” y la de los “malos” (“Los buenos son los que respetan la ley y los malos los que se la saltan”). Y están lanzando un peligroso mensaje. Como ellos son los “buenos” están dispuestos a sacrificarse y a hacer el espantoso trabajo que sea necesario en pos de la felicidad de las futuras generaciones, mediante la defensa de la democracia, de la ley y del orden constitucional.

Javier Cercas, el GRAN impostor

17/05/2018 Comentarios desactivados en Javier Cercas, el GRAN impostor

Lejos de Cercas

Hace algún tiempo escribía en este mismo “sitio” algunas reflexiones derivadas de la lectura de El impostor. En ellas alababa algunos de los logros de la novela, como el de hacernos pensar que quizá todos seamos de alguna manera unos impostores… También mencionaba que cuando en una reunión Javier Cercas dijo que “todos somos un poco impostores”, el escritor Ignacio Martínez de Pisón hizo un comentario demoledor: “Sí: sobre todo tú”. También me planteaba si Cercas era el gran impostor entre los impostores cuando decía en su libro que era un gran admirador de las películas de Bruce Willis, en las que se salva el mundo salvando a los buenos y matando a los malos. En aquella ocasión tenía dudas sobre cuál era el Cercas impostor. No estaba seguro si era un impostor cuando alababa las películas de Bruce Willis o cuando criticaba los relatos “inmunes a las complejidades y ambigüedades de la realidad”…

Hoy ya no tengo dudas (afirmación exagerada “sin duda” para alguien que tiene como lema “de omnibus dubitandum”). Javier Cercas, tal como nos recordaba hace algunos días Enric Vila desde elnacional.cat, es el gran impostor. Hago hoy esta afirmación porque acabo de leer su último “artículo?” en el que se pliega sin ningún escrúpulo a la voz de sus amos en el boletín oficial de los buenos, es decir, en el diario El País, con el título de “Pesadilla en Barcelona“. Por muchísimo menos de lo que está dispuesto a perdonar en sus familiares fascistas y falangistas, lanza a la hoguera inquisitorial, encendida por los neofalangistas, a la víctima elegida por los poderes de un estado neofranquista.

 

P. D.: Le recordaría a Javier Cercas que hablar de “manicomios” podría considerarse como un anacronismo si no tuviera las connotaciones de desprecio hacia el sufrimiento de las personas que no encajan en la idea de”normalidad” representada por la gente “supuestamente de bien” como él.

¿Dónde estoy?

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