Reflejos de Andalucía

07/01/2018 Comentarios desactivados en Reflejos de Andalucía

Beñat Arginzoniz, Reflejos de Andalucía. Ensayo lírico sobre la Andalucía trágica, Ilustraciones de Florentino Aramburu, Sierpe Editorial, 2017

Ilustración de la portada: Pablo Gallo

El libro se acompaña de un CD con la grabación de algunos de los textos y poemas cantados por Juanjo Navas, acompañado a la guitarra por Enrique el Vaca y Marco Borge, y la colaboración de Gontzal Mendibil y Javier Corcobado.

… porque la Edad Oscura ha llegado y su figura es, al igual que el diablo: la ilusión o el engaño; una legión que juega un implacable juego de máscaras que es lo que en pocas palabras formula el capitalismo: la pérdida de vista del semejante y el fin de la comunicación.

Es una vez más la magia de la poesía de Beñat Arginzoniz. Una poesía que nace de sentimientos verdaderos y con la que Beñat Arginzoniz se adentra en el sentido profundo del modo de ser de Andalucía a través del cante, del paisaje, del toreo, de la religiosidad popular y de la muerte. La mirada de Beñat no es la mirada del científico que trata de entender el mundo con la razón, sino la de quien se expresa desde lo más profundo de sus sentimientos. La mirada de Beñat Arginzoniz es una búsqueda en la tradición, penetrando en el fondo sagrado del sufrimiento. Por eso escribe “contra el vacío y la mediocridad que impregnan el arte actual, cuyas formas nada dicen ni remiten a nada”. Y lo consigue. Aunque hay que decir que el vacío y la mediocridad no solo impregnan el arte actual, sino que lo impregnan todo; y en un mundo dominado por el interés, por el beneficio, por la seguridad y por el fetichismo de la mercancía, libros como los que hace Beñat Arginzoniz son difíciles de encontrar.

Beñat Arginzoniz nos recuerda que “la luz y la alegría que tiemblan en las ramas altas del árbol lírico del pueblo andaluz se deben tan sólo a las raíces que tuvieron el valor de hundirse en lo oscuro y de adentrarse, venciendo el miedo, en el misterio”. De la misma forma que lo hace el cante flamenco, la escritura de Beñat tiene también el valor de hundirse en lo oscuro y de adentrarse, venciendo el miedo, en el misterio.

Tengo que decir también que es este un libro que probablemente nunca habría despertado mi interés ni mi curiosidad. Sin embargo, tras llegar a mis manos, su lectura y la audición de las grabaciones que lo acompañan, ha sido para mí una de esas experiencias que marcan un antes y un después para muchas cosas.

 

Presentación del libro en Radio Euskadi

Porque el alma andaluza es un alma triste, como lo son en el fondo todas las almas grandes, y su alegría no es sino una “alegría de estar triste”.

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4 3 2 1

07/01/2018 Comentarios desactivados en 4 3 2 1

Paul Auster, 4 3 2 1, Traducción del inglés por Benito Gómez Ibáñez, Seix Barral, 2017

… pero el mundo irreal era mucho más grande que el mundo real, y había en él un sitio más que suficiente para ser uno mismo y para no ser uno mismo a la vez.

 

… la historia salió del ámbito de la anécdota para convertirse en una parábola sobre el destino humano y los interminables desvíos que una persona se encuentra por el camino de la vida.

El azar, que es el tema recurrente en todas las novelas de Paul Auster, es el protagonista indudable de esta enorme novela. Una novela al estilo de las grandes (enormes) novelas de Tolstoi o de Flaubert. Las guerras napoleónicas y las estepas rusas de Guerra y Paz son aquí la guerra del Vietnam y las avenidas y calles de New York… y el Frédéric Moreau de La educación sentimental se llama aquí Archibald Ferguson.

Una novela sobre lo que es, lo que podría haber sido y lo que todavía podría ser…

Es una novela larga… tan larga que te acompaña durante muchas jornadas. Y cuando llegas a la última página, a la 957, y lees la útima línea y la última palabra, y cierras el libro… todavía no notas nada, pero poco rato después sientes un vacío inmenso, el vacío que dejan todas aquellas personas que te han acompañado durante tantos días y de quienes, aunque no se hayan muerto, ya no puedes saber nada más. Ahora me pregunto, mientras me asomo al vacío que ha dejado en mí el hecho de terminar la novela, ¿qué le ocurrió después al Ferguson sobreviviente? ¿qué le estará ocurriendo ahora? ¿qué le ocurrirá en el futuro? Siento que algo me falta. No me queda otro remedio que empezar pronto con otra historia que cuando acabe me dejará un nuevo vacío que sustituirá al anterior.

En cuanto a la edición en castellano de Seix Barral, hay que decir que, en contra de lo que viene siendo habitual últimamente, se trata de una edición impecable. Tan solo he encontrado una errata (quizá haya alguna otra que se me ha podido pasar desapercibida): en la primera línea de la página 465, donde dice “de incendio” debería decir “del incendio”.

Por otra parte, en la traducción, aun teniendo múltiples dificultades debidas a las largas frases y a determinadas expresiones difíciles de traducir, no se detectan los errores que podrían esperarse, con la excepción de tres párrafos.

Al final de la página 742 y comienzo de la 743 leemos: “de los punzantes varazos infligidos por Basil Rathbone en el trasero de Freddie Bartholomew en David Copperfield a la entrada en la barbería de Peggy Ann Garner para recuperar el cuenco de afeitar de su padre muerto en Lazos humanos“. La misma frase en el texto original en inglés es: “from the stinging switch whacks delivered to Freddie Bartholomew’s rump by Basil Rathbone in David Copperfield to Peggy Ann Garner walking into the barbershop to retrieve her dead father’s shaving mug in A Tree Grows in Brooklyn”. Hubiera estado mejor traducirlo más o menos así: “de los punzantes varazos infligidos por Basil Rathbone al trasero de Freddie Bartholomew en David Copperfield a Peggy Ann Garner cuando se dirigía a la barbería para recuperar el cuenco de afeitar de su padre muerto en Lazos humanos”.

En la página 855 leemos: “cuando había tomado unas cuantas para superar la timidez pero no demasiadas para perder el control de sus pensamientos”. En este caso, aunque se sobreentiende, la expresión no es correcta en castellano, se había tomado unas cuantas… unas cuantas ¿qué?. El original en inglés es: “when he had tippled enough to overcome his shynees…”. Habría quedado más claro traduciendolo como: “cuando había bebido suficiente… pero no tanto como para…” o incluso “cuando había empinado el codo lo suficiente como para…”

El tercer párrafo está en la página 861. Leemos: “una semana y cuatro días después de su vigésimo segundo cumpleaños, después de que pasara por el apartamento de Jim Freeman…”. En el original leemos: “one week after his twenty-second birthday and four days after he had gone to Jim Freeman’s apartment…”. El error es evidente además, porque se está refiriendo a un hecho ocurrido el día 10 de marzo  y el cumpleaños de Ferguson era el 3 de marzo.

La felicidad de ser abandonado por la sociedad

04/01/2018 Comentarios desactivados en La felicidad de ser abandonado por la sociedad

De joven eres fuerte en grupo;
de viejo, en soledad.
– Goethe

La vejez no es un mal en absoluto. Con el dinero suficiente y si le queda a uno la salud suficiente, es formidable. ¿Y por qué es formidable? Bueno, creo que, en primer lugar, porque ya no queda más que la vejez, ante todo, uno ya ha llegado, ¿no?, no es poca cosa. No es un sentimiento de triunfo, pero, en fin, el hecho es que uno ya ha llegado. Uno ya ha llegado, después de todo, en un mundo que trae consigo guerras, porquerías de virus y todo lo demás… uno ha atravesado todo eso, los virus, las guerras, las porquerías: uno ya ha llegado. Y es un momento en el que ya no se trata de ser algo: se trata de ser, ser… Ya no hay que ser esto, ser aquello: es ser. El viejo es alguien que es… y punto. Siempre se puede decir: «Oh, es huraño; oh, no está de buen humor»; es a secas, vaya. Se ha ganado el derecho de ser a secas… porque, en cualquier caso, un viejo, alguien viejo siempre puede decir: «Yo tengo proyectos», pero es verdad y no es verdad. Son proyectos, pero no en el sentido en que alguien de treinta años tiene proyectos. En lo que me atañe, espero poder hacer dos libros que me importan: uno sobre la literatura, y uno sobre la filosofía. Espero poder hacerlo, lo que no quita que esté libre de todo proyecto, soy libre… sabes, cuando uno es viejo ya no es susceptible…

Uno ya no tiene… susceptibilidad, y además ya no se lleva ninguna decepción fundamental, vaya. Quiero decir que uno es mucho más desinteresado, cómo diría: uno quiere a la gente, de veras, por sí misma… Yo tengo la impresión, por ejemplo, de que la vejez afina la percepción: de las cosas que antes no habría visto, de las elegancias a las que no me había mostrado sensible –yo las veo mejor, porque miro a alguien por sí mismo, casi como si para mí se tratara de llevarme una imagen, un percepto, de extraer de él un percepto: todo eso hace de la vejez un arte. ¡Y los días pasan a tal velocidad! Con su escansión, el cansancio –pero el cansancio no es una enfermedad, es otra cosa. No es ni la muerte, ni la… es, una vez más, la señal del final de la jornada. Ahora bien, claro que hay angustias con la vejez, pero se trata de evitarlas, de conjurarlas. Es fácil conjurarlas, es un poco como con el coco: no hay que quedarse –o como con los vampiros, que por lo demás me encantan; no hay que quedarse solo por la noche, cuando empieza a hacer frío, porque uno es demasiado lento para salir del apuro. No, no hay que hacerlo, hay cosas que evitar, etc., pero… Y luego, lo maravilloso es que la gente te abandona, la sociedad te abandona, y eso, ser abandonado por la sociedad, es tal felicidad. Y no es que la sociedad me haya tenido muy enganchado, pero alguien que no tenga mi edad, o que no se haya jubilado, no puede figurarse la alegría que supone verse abandonado por la sociedad… Claro, cuando oigo a algunos viejos quejarse, bueno, son de aquellos que no soportan la jubilación, y desde luego no sé por qué: no tienen más que leer novelas, al menos descubrirán algo; no soportan, o… no creo en los jubilados que se… –salvo, tal vez, en el caso de los japoneses– que no pueden estar sin hacer algo. Quiero decir: es una maravilla, sí, te abandonan, y qué… o basta sacudirse un poco para que caigan todos los parásitos que has tenido en la chepa toda la vida. Caen: ¿y qué queda a tu alrededor? Tan sólo gente a la que quieres, sólo gente a la que quieres y que te soportan, que te quieren también cuando te hace falta: el resto te ha abandonado. Y aun así, cuando hablo, como yo, en ese momento, se hace muy duro cuando algo te alcanza. Yo no soporto, ya no tengo más que… ya no conozco la sociedad sino a través del recibo de la pensión todos los meses. Es algo –si no sé que soy un completo desconocido de la sociedad. Entonces, la catástrofe llega cuando hay alguien que cree que sigo formando parte de ella, y que me pregunta… Esto es algo completamente diferente, porque lo que estamos haciendo en este momento forma parte hasta tal punto de mi sueño de vejez… pero a quién me pide una entrevista, una conversación y todo eso, me dan ganas de decirle: «No, la cabeza ya no me funciona, ¿no estás al corriente de que soy viejo y de que la sociedad me ha abandonado?». Pero se está bien, te lo aseguro.

Gilles Deleuze
Abecedario con Claire Parnet

Nadal

23/12/2017 Comentarios desactivados en Nadal

NADAL

                               A Emili Badiella
 
 
Sento el fred de la nit
                                         i la simbomba fosca.
Així el grup d’homes joves que ara passa cantant.
Sento el carro dels apis
                                            que l’empedrat recolza
i els altres qui l’avencen, tots d’adreça al mercat.
 
Els de casa, a la cuina,
                                           prop del braser que crema,
amb el gas tot encès han enllestit el gall.
Ara esguardo la lluna, que m’apar lluna plena;
i ells recullen les plomes,
                                               i ja enyoren demà.
 
Demà posats a taula oblidarem els pobres
-i tan pobres com som-.
                                             Jesús ja serà nat.
Ens mirarà un moment a l’hora de les postres
i després de mirar-nos arrencarà a plorar.
 

Joan Salvat-Papasseit

Camarón de la Isla

22/12/2017 Comentarios desactivados en Camarón de la Isla

Beñat Arginzoniz, Camarón de la Isla. El mundo es devorado lentamente, Ilustraciones de Florentino Aramburu (Detritus) y Maider Goikoetxea, Sierpe Editorial, 2017

Fotografía de la portada: Victoria Iglesias (Camarón en el aeropuerto de Atlanta, a su regreso de la clínica Mayo de Rochester, Minnesota)

Dejadme en una casa sola. Con pájaros ciegos y fantasmas de silencio. Con sillas vacías, con espejos helados, con paredes que susurran nombres olvidados.

Beñat Arginzoniz es un mago, que cualquier cosa que toca la convierte en pura poesía. Antes fue Josu Expósito, el cantante de Escorbuto, o Jesús de Nazaret, el protagonista de El Evangelio del hombre… Ahora es el turno de José Monje Cruz, a quien dedica este homenaje poético, adentrándose en la memoria y el olvido, acompañado por los versos de Omar Jayyam.

Beñat Arginzoniz es un mago que consigue que un libro de poesía se lea como si fuera una novela.

La nuit juste avant les forêts

19/12/2017 Comentarios desactivados en La nuit juste avant les forêts

Bernard-Marie Koltès, La nuit juste avant les forêts, Les éditions de minuit, 2016

« Un homme tente de retenir par tous les mots qu’il peut trouver un inconnu qu’il a abordé au coin d’une rue, un soir où il est seul. Il lui parle de son univers. Une banlieue où il pleut, où l’on est étranger, où l’on ne travaille plus ; un monde nocturne qu’il traverse, pour fuir, sans se retourner ; il lui parle de tout et de l’amour comme on ne peut jamais en parler, sauf à un inconnu comme celui-là, un enfant peut-être, silencieux, immobile. »

Bernard-Marie Koltès

Hace algunas semanas, Ricard Ustrell, al finalizar la entrevista que le hizo a Miquel Iceta en su programa de TV3 “FAQS, Preguntes freqüents”, le regaló un ejemplar de este libro… despertó mi curiosidad… No sé si le habrá gustado a Iceta, pero a mí m’agradat molt…

… et, moi, j’ai repéré, depuis que je ne travaille pas, toute la série de zones que les salauds ont tracées pour nous, sur leurs plans, et dans lesquelles ils nous enferment par un trait au crayon, les zones de travail pour toute la semaine, les zones pour la moto et celles pour la drague, les zones de femmes, les zones d’hommes, les zones de pédés, les zones de tristesse, les zones de bavardage, les zones de chagrin et celles du vendredi soir…

 

Bartleby y compañía

15/12/2017 Comentarios desactivados en Bartleby y compañía

Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía, Anagrama, 2000

Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía. La pregunta de Florencia, Seix Barral, 2015

 

La actitud realmente seria es aquella que interpreta el arte como un “medio” para lograr algo que quizá sólo se puede alcanzar cuando se abandona el arte…

Otra aplicación más del silencio: suministra tiempo para continuar el pensamiento o explorarlo. Notablemente, la palabra pone punto final al pensamiento.

Susan Sontag, “La estética del silencio

 

Por eso a veces insisto en que Bartleby y compañía, contrariamente a lo que se cree, no habla exactamente de escritores que dejan de escribir, sino de personas que viven y un día mueren, de gente que lee y de gente que un día deja de leer y de gente que muere sin haber leído nada y de gente que ama y deja de amar o ama sin ser amada, de oleadas y oleadas incesantes de seres inútiles y malolientes que vienen desde el fondo de los tiempos a hundirse, a hundirse aquí, que es a lo que venimos a este mundo, donde el instinto silencioso, el instinto de muerte, no necesita ni compañía, de tanta que tiene.

Enrique Vila-Matas, La pregunta de Florencia

 

Es el miedo al silencio que el le hace escribir a Vila-Matas un libro sobre los escritores que no escriben, y sobre los escritores que escriben y dejan de escribir. Los primeros son los que no han escrito nunca. Los segundos los que habiendo escrito algo algua vez, dejan de escribir, a veces porque ya no saben que decir, otras veces porque no saben como decir lo que quieren decir, otras porque creen que ya está todo dicho… y la mayoría de las veces, porque se mueren.

Si el lenguaje no sirve para nada, o si solo sirve para decir mentiras, o para hablar por hablar, para Vila-Matas el lenguaje y su escritura constituye una fuente inagotable de reflexiones y una demostración de su erudición literaria. Escribe sobre escritores reales o ficticios y copia textos de otros escritores, licencia que se permite a sí mismo con la disculpa de que no está escribiendo un texto, sino las notas a un texto que no existe: “notas sin texto”.

Por este libro singular desfilan autores, la mayoría reales, y obras literarias, pero también algunos músicos y artistas plásticos. En el siguiente enlace he recogido todos los autores y obras mencionados en este libro: Bartleby y compañía: notas a un libro de notas