GERNIKA

07/07/2019 Comentarios desactivados en GERNIKA

Un oficial de la Wehrmacht en el estudio de Picasso durante la ocupación de París, en referencia a una foto del Guernica: ¿Usted hizo esto?
A lo cual Picasso: No, lo hizo usted.

David Markson, La soledad del lector, p. 244

El informe de Brodeck

19/01/2019 Comentarios desactivados en El informe de Brodeck

Philippe Claudel, El informe de Brodeck, Traducción del francés de José Antonio Soriano Marco, Salamandra, 2008.

Título original: Le rapport de Brodeck (2007)

 

“No soy nada, lo sé; pero completo mi nada con un poco de todo.”
Victor Hugo, El Rin

… a esos hombres que en otros tiempos fueran como yo, también los había convertido en monstruos el miedo, haciendo fructificar las semillas del mal que llevaban dentro, como las llevamos todos.

 

Como la novela de Kazantzakis, esta también podría haberse titulado Cristo de nuevo crucificado. No somos nada, o sí… quizá lo que somos es algo más que nada, somos algo muy pequeño, pero lo suficientemente grande para que dentro de nosotros quepan las semillas del mal dispuestas a fructificar en cualquier momento. El rebaño siempre busca alguien que le aleje de todos los peligros… y el recuerdo es uno de los más terribles. El rebaño no tolera que alguien le recuerde lo que no quiere recordar, y, habitualmente, acaba con el mensajero.

La novela está muy bien construida, pero, quizá, Claudel abusa de las comparaciones metafóricas…

« Leer el resto de esta entrada »

Salmo 44

23/11/2018 Comentarios desactivados en Salmo 44

Danilo Kis, Salmo 44. Traducción del serbio de Luisa Fernanda Garrido y Tihomir Pistelek, Acantilado, Barcelona, 2014.

Título original: Psalam 44

Nos haces el escarnio de nuestros vecinos, irrisión y burla de los que nos rodean. Nos has hecho el refrán de los paganos, nos hacen muecas las naciones.
Salmo 44, 14-15

 

Regreso una vez más al Salmo 44 de Danilo Kis. Es una oración y un grito. Un grito de esperanza en medio del horror. El horror de ser conducidos al matadero sin saber por qué. La escritura de Danilo Kis es una avalancha que arrastra al lector introduciéndole en un torbellino en el que queda atrapado.

Psalm 44 (Marc Chagall, aguafuerte)

Uno de los momentos más escalofriantes de la novela es la descripción de la masacre que tuvo lugar en el invierno de 1942 en Novi Sad, de la que el propio Danilo Kis fue testigo cuando contaba con siete años de edad.

Novi Sad. Monumento a las víctimas de la masacre de 1942

« Leer el resto de esta entrada »

El Rey de los Alisos

16/09/2018 Comentarios desactivados en El Rey de los Alisos

Michel Tournier, El Rey de los Alisos, Traducción del francés de Encarna Castejón, Alfaguara, 2012.

Edición original: Le Roi des Aulnes, Éditions Gallimard, 1970

 

Para que una cosa sea interesante,
basta con mirarla durante mucho tiempo.
GUSTAVE FLAUBERT

Para horadar el muro de nuestra ceguera y nuestra sordera es necesario que los signos nos golpeen una y otra vez. Para entender que en el mundo todo es símbolo y parábola sólo nos falta una capacidad infinita de atención.
WILLIAM BLAKE, Songs of Innocence and of Experience

¿Quién cabalga tan tarde en la noche y el viento?
Es el padre con su hijo.
El hombre estrecha en sus brazos al niño,
Le da calor, lo protege.

GOETHE, El Rey de los Alisos

 

Para empezar, ¿qué es un monstruo? Ya la etimología nos reserva una sorpresa un tanto pavorosa: monstruo viene de mostrar. Un monstruo es lo que se muestra: con el dedo, en las ferias, etcétera. Y, por tanto, cuanto más monstruoso es un ser más hay que mostrarlo.

Quizá la única forma de librarse del ogro, del monstruo, que nos persigue siempre porque lo llevamos dentro de nosotros, es mostrarlo, porque por eso es un “monstruo”. Hay que mostrarlo, hacerlo evidente: por medio del juego de espejos en el que se producen las inversiones, tanto benignas como malignas; por medio del éxtasis fórico de quien sabe que al unir su suerte a la del niño que porta sobre los hombros, la inocencia de éste le sirve de garante y recomendación ante el favor divino para ponerle a salvo; y por medio de la densidad atmosférica, de una atmósfera saturada de belleza que produce una impresión de ebriedad que tiene una lejana afinidad con el éxtasis fórico.

«Su vocación le ha hecho descubrir la foria, la inversión maligna y la saturación. Aún tiene que conocer el remate de esta mecánica de los símbolos, la unión de esas tres figuras en una sola, que es sinónimo de apocalipsis.«

Abel Tiffauges es el ogro que se nos va mostrando a lo largo de sus propios diarios y de las historia que se entrecruzan desde su infancia hasta la edad adulta, desde el taller mecánico parisino hasta la napola de Kaltenborn, desde la búsqueda de los símbolos y significados con los que se construyen los mitos a partir de la realidad hasta la realidad apocalíptica a la que dan lugar los símbolos.

Cuando los signos dejan de significar y los símbolos dejan de simbolizar es porque se han apoderado de la cosa significada y simbolizada. Entonces, son los símbolos los que configuran la realidad…

La novela de Tournier, conmueve y perturba, quizá porque también nos muestra algunos de los monstruos que viven dentro de cada uno de nosotros y que nos persiguen como el Rey de los Alisos.

Sospechaba, con voluptuosa angustia, que su viaje le llevaría más lejos, a más profundidad, entre tinieblas más venerables, y que tal vez le guiaría finalmente a la noche inmemorial del Rey de los Alisos.

« Leer el resto de esta entrada »

El olor humano

29/08/2018 Comentarios desactivados en El olor humano

Ernö Szép, El olor humano. Traducción y notas de Eszter Orbán y José Miguel González. Gallo Nero Ediciones, 2017.

Título original en húngaro: Emberszag

Hay que haber visto al hombre en ese estado de desenfreno para saber algo de él.

Otto Dix, Entrevista con Hans Kinkel, en Stuttgarter Zeitung, 30-11-1961.

 

«Mira, esos son los asesinos, ahora sus manos están madurando«

 

¿Cómo nos comportamos los humanos en situaciones extremas? ¿A qué olemos cuando nos obligan a caminar durante horas, con frío y lluvia, cuando tenemos que intentar dormir hacinados entre escombros, cuando no sabemos qué van a hacer con nostros? Ernö Szép, junto con otros miles de judíos, fue obligado a abandonar su ciudad, Budapest, y conducido a un campo de trabajo. Sólo fueron unos pocos días, que le sirvieron para escribir un interesante relato en el que los protagonistas son los seres humanos con los que compartió su experiencia. Las reacciones ante determinadas situaciones, los pensamientos, el compañerismo y la solidaridad, o la falta de los mismos…

Algunos fragmentos reveladores:

«Yo, por lo que a mí respecta, parece que ni siquiera creo en la muerte. A mí también me soplará, desde luego, como una cerilla, pero no tendré conciencia de ello; yo lo único que sé es vivir, yo solo creo en la vida y no me puedo imaginar otra cosa.»

«No es la primera vez que oigo cosas como que en Alemania asfixian a los judíos en cámaras de gas. Nunca lo he creído. Ni siquiera hoy me lo creo. En el fondo de mi conciencia no soy capaz de creérmelo.»

«En el verano había podido observar cómo cuidaban la estrella amarilla: la lavaban y planchaban, le echaban bencina cuando se manchaba, y en algunas ocasiones le daban la vuelta y la volvían a coser del revés. Algunos señores o algunas señoras se compraban estrellas color amarillo limón, otros de color ocre, en función de si hacía juego con una u otra prenda de vestir. Algunas damas o incluso caballeros de gusto más refinado llevaban estrellas de seda (y no de tela o de paño), que eran más elegantes.»

«Los impresores socialistas componían la incitación al odio que pagaban las fábricas de cañones, infamias de todo tipo, falsedades, mentiras. No se asombraban, no se miraban extrañados, no empezaban a cuchichear entre sí. Continuaban trabajando por su sueldo semanal. ¿Acaso se levantaron de las máquinas, convocaron huelgas, destruyeron las imprentas?»

«La biografía de uno son sus pensamientos. El resto de lo que me sucede es algo ajeno a mí.»

tontos y trabajadores

24/08/2018 Comentarios desactivados en tontos y trabajadores

H. M. Enzensberger, Hammerstein o el tesón. Anagrama

Una obra compleja que se centra en la figura del barón Kurt von Hammerstein-Equord (1878-1943), el general que en 1930 asumió el mando del ejército y se retiró después de que, en 1933, Hitler revelara sus planes en una reunión secreta. La biografía de Hammer­stein tiene ramificaciones e implicaciones históricas que traspasan las fronteras del Reich, primero, y las de la República Federal después. Así pues, gracias a la historia de la familia Hammerstein, el autor recupera todos los motivos y las contradicciones decisivas del «caso alemán»: desde las maniobras de Hitler para hacerse con el poder hasta la vacilación alemana entre el Este y el Oeste; desde la caída de la República de Weimar hasta el fracaso de la resistencia, y desde la fuerza de atracción de la utopía comunista hasta el final de la guerra fría.

Entre las opiniones de Hammerstein que se pueden encontrar en este libro, ésta es una de ellas:

“Una vez cuando le preguntan desde qué puntos de vista juzgaba a sus oficiales, dijo: «Distingo cuatro clases: los inteligentes, los trabajadores, los tontos y los vagos. Los inteligentes y trabajadores con para el Estado Mayor; los otros, los tontos y vagos, forman el noventa por ciento de todos los ejércitos y son muy aptos para las tareas de rutina. El que es inteligente y, a la vez, vago, se califica para las más altas tareas del mando, pues aporta la claridad mental y el aplomo necesarios para tomar decisiones de peso. Del que es tonto y trabajador hay que protegerse; en ése no se puede delegar ninguna responsabilidad, pues siempre causará alguna desgracia»”

La actualidad innombrable

11/08/2018 Comentarios desactivados en La actualidad innombrable

Roberto Calasso, La actualidad innombrable. Traducción de Edgardo Dobry. Anagrama, 2018

Título original en italiano: L’innominabile attuale. Adelphi Edizioni, Milán, 2017

 

Nada hay más informe que la sustancia de la mente cuando se la separa de Dios.

Malebranche

 

Turistas y terroristas:

El homo secularis es el homo-deus en el que culmina la evolución y la sociedad de humanos es la única realidad de lo que primero fue llamado el «humanismo» y cuya última versión es el «transhumanismo». El mundo actual, el mundo poblado y dominado por el homo secularis, es un mundo que no podemos nombrar porque, aunque creemos que ahora ya lo entendemos todo, es cuando menos entendemos porque hemos perdido la capacidad de mirar más allá de nosotros mismos. Turistas y terroristas son los ejemplos de la búsqueda de significados con los que nombrar el mundo. La actualidad innombrable es la actualidad en la que creemos que todo se puede reducir a información y a bits, «ignorando sin remedio la constitución de la vida consciente, que sería imposible sin lo continuo». Pretender ignorar que la vida se basa en lo continuo y no en lo discreto conduce a los humanos a la nostalgia del infinito y a la pérdida de todo significado.

Monumento a las Nereidas, siglo IV a.C. (British Museum)

«¿Por qué no tienen la rigidez de todas las demás figuras, egipcias o asirias, que se encuentran a pocos metros de distancia? ¿Por qué evocan una idea e blandura que no guarda relación de necesidad con la estabilidad y la solemnidad? Son solo algunas de las preguntas que provoca el Monumento a las Nereidas. Y entre las preguntas aparece también una respuesta no solicitada. Ese templo-tumba es Europa. O, por lo menos, es algo que solo tiene sentido si se lo relaciona con Europa.»  (p. 84)

Quizá aquí Calasso se está refiriendo a las luchas en las que se construyó Europa: entre la necesidad de significado y la construcción del homo secularis, entre la nostalgia de infinito y la entronización de la ciencia empírica.

La Sociedad Vienesa del Gas, que es el título de la segunda parte del libro, en 1939, cortó el suministro a todos los judíos residentes en Viena, ya que el consumo de gas de los judíos comportaba pérdidas a la compañía, porque, a pesar de ser unos grandes consumidores, no pagaban las facturas pues utilizaban el gas para suicidarse. En esta segunda parte, el autor nos ofrece algunos destellos de la vida europea entre 1933 y 1945 a través de los escritos y de la correspondencia de escritores, intelectuales y políticos. Son los años en los que se asienta la actualidad innombrable en la que vivimos.

Avistamiento de las torres:

Baudelaire contó así el colapso de la modernidad: «Vivo para siempre en un edificio que está a punto de colapsar, un edificio corroído por una enfermedad secreta. Calculo dentro de mí, para entretenerme, si una masa tan prodigiosa de piedras, mármoles, estatuas, paredes que están a punto de chocar entre sí quedarán embadurnadas por la gran cantidad de materia cerebral, de carne humana y de huesos triturados.» Calasso concluye sus reflexiones así: «Cuando la ‘noticia’ de este sueño alcanzó a las ‘naciones’, todo correspondía, con un añadido: las torres eran dos, y gemelas.»

El orden del día

13/04/2018 Comentarios desactivados en El orden del día

Éric Vuillard, El orden del día, Traducción de Javier Albiñana, Tusquets, 2018

Título original en francés: L’ordre du jour

 

Se abruma a la Historia, se pretende que ésta obligue a adoptar poses a los protagonistas de nuestros tormentos. No veremos nunca el dobladillo mugriento, el hule amarillento, la matriz del talonario, la mancha de café. Tan sólo nos mostrarán el perfil amable de los acontecimientos.

Es difícil saber si es una novela, o un ensayo, o un libro de historia. Simplemente es un libro en el que su autor dirige nuestras miradas hacia los entresijos de unos acontecimientos que fueron cruciales en la configuración de las sociedades actuales. Sitúa su indagación en el momento del ascenso del nazismo con el apoyo de quienes controlaban la economía, de quienes manejaban los hilos de la mentira organizada, es decir, de la propaganda, y de los tibios y cobardes, es decir, de la mayoría de la población y de los políticos de todo el mundo. No se conforma con relatar los grandes acontecimientos, sino que va mucho más allá, en realidad mucho más acá, para detenerse en todos aquellos asuntos que no se encontraban en el orden del día, en los detalles que suelen pasar desapercibidos, en los dobladillos mugrientos… Poniendo siempre en contexto determinados hechos con otros que aparentemente no tienen nada que ver con aquellos.

Hombres sensatos y responsables, y gentes de bien fueron necesarios para que la locura criminal del nazismo pudiera desarrollarse y llegar hasta donde llegó.

 

Y lo que sorprende de aquella guerra es el inaudito triunfo de la desfachatez, por lo que debemos tener presente una cosa: el mundo se rinde ante el bluff. Incluso el mundo más serio, más rígido, incluso el viejo orden, aunque nunca cede cuando se exige justicia, aunque nunca se doblega ante el pueblo que se subleva, sí se doblega ante el bluff.

el puñal del asesino se oculta bajo el manto del jurista

14/03/2018 Comentarios desactivados en el puñal del asesino se oculta bajo el manto del jurista

“El puñal del asesino se oculta bajo el manto del jurista”

Estas palabras se pueden leer en la documentación de la acusación del procedimiento penal «Estados Unidos de América vs. Josef Altstoetter, et al.», Tribunal militar III, Caso 3, Juicios de criminales de guerra ante los Tribunales Militares de Núremberg. Bajo Control de la Ley N ° 10 del Consejo, Núremberg, octubre 1946 a abril 1949, vol. III. Washington, 1951.

En el marco del conflicto entre Cataluña y España, estamos ya hartos de escuchar repetitiva y machaconamente la misma cantinela: «hay que cumplir la ley»…

Sin embargo, algunos nos preguntamos: ¿siempre? Hay casos, algunas veces muchos, en los que no se debe cumplir la ley, porque por encima de la ley existe un derecho natural. Esto se puso de relieve ayer. Mientras se recibía en España la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenando a España por una sentencia injusta dictada al amparo de determinadas leyes españolas, el parlamento español se ratificaba en el mantenimiento de dichas leyes; leyes que, por supuesto, deben incumplirse.

En la Alemania nazi se cometieron crímenes horribles al amparo de leyes injustas pero que resultaban formalmente válidas, ya que emanaban del parlamento, y eran aplicadas por Jueces competentes.

Quienes venden armas que se utilizan en guerras criminales para matar personas, quienes dedican los presupuestos que escamotean a los pensionistas al sostenimiento de ejércitos armados que participan en guerras devastadoras, quienes dedican grandes cantidades de dinero a impedir que aquellos a quienes hemos explotado en nuestro beneficio puedan llegar a nuestras costas y, en muchos casos, mueran ahogados o tiroteados… no pueden quejarse porque alguien queme una imagen suya.

Si esto es un hombre

01/12/2017 Comentarios desactivados en Si esto es un hombre

Primo Levi, Si esto es un hombre, Traducción de Pilar Gómez Bedate, El Aleph Editores, 2010

Título original: Se questo è un uomo

Primera edición: 1958

 

Si esto es un hombre

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.

Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

 

Nunca pudo comprender lo que había vivido, pero sintió la inexcusable necesidad de contarlo. Quizá porque ni siquiera podía creer que le hubiera pasado. Necesitó contar lo que vivió en sus propias carnes, para poder creerselo, aunque nunca lo comprendiera. Necesitó contarnos que la crueldad puede ser ejercida por hombres comunes, por funcionarios dispuestos a creer y a obedecer sin discutir; y que no hay que ser un monstruo para ser responsable de las monstruosidades que millones de personas llegaron a padecer. Este testimonio de Primo Levi, que pasó algo más de un año de su vida en uno de los campos de trabajo del complejo concentracionario de Auschwitz, es un aviso para quienes nos creemos que hay cosas que nunca podrán ocurrirnos; un aviso de los nuevos fascismos que, con su retehíla de intolerancias, prepotencias y servidumbre, pueden estar llegando de puntillas y haciéndose llamar con otros nombres… Aunque, como el propio Levi, afirma en el epílogo escrito para la edición de 1976 de este libro, puede llegar un momento en el que «los consejos de sabiduría ya no sirven y se debe encontrar la forma de resistir: también en esto la memoria de lo sucedido en el corazón de Europa, y no hace mucho, puede servir de sostén y admonición».

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con nazis en emak bakia.