va savoir

31/01/2016 Comentarios desactivados en va savoir

va savoir

Mi homenaje al recientemente fallecido Jacques Rivette ha sido ver y disfrutar de una de sus grandes películas. Grandes por su duración y por su maestría. Aunque existe una versión de casi cuatro horas, que espero poder ver pronto, en esta ocasión la que he visto es la de dos horas y media.

Senza fine, el título de la canción con la que termina la película, sugiere que todavía podría continuar, vete a saber cómo y de qué manera, esta comedia de enredos entre tres hombres y tres mujeres que se desarrolla entre el teatro y la vida y en casa de Beaumarchais, como si se tratase de El barbero de Sevilla o Las bodas de Figaro

Jacques Rivette en 2009

Jacques Rivette en 2009

una ofrenda musical

29/01/2016 Comentarios desactivados en una ofrenda musical

con permiso de Johann Sebastian y de Jordi Savall

Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox

27/01/2016 Comentarios desactivados en Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox

Silvestre-Paradox-i1n64754

Pio Baroja, Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox, Ilustraciones de Julio Caro Baroja, Editorial Caro Raggio, Madrid, 1973

Tras muchos años de abandono regreso a Pio Baroja y lo hago para disfrutar una vez más con la lectura de las aventuras de Silvestre Paradox. Gracias a Pio Baroja, Don Quijote, el Lazarillo de Tormes y hasta Onofre Bouvila se han convertido en Silvestre Paradox, del orden de los primates, con pelo rojizo, ojos castaños, braquicefalia manifiesta y de tan solo 1,51 m. de estatura.

Bibliografía:

Pio Baroja en 1941

Pio Baroja en 1941

Ataque aéreo a Halberstadt, el 8 de abril de 1945

24/01/2016 Comentarios desactivados en Ataque aéreo a Halberstadt, el 8 de abril de 1945

ataque aéreo

Alexander Kluge, Ataque aéreo a Halberstadt, el 8 de abril de 1945, epílogo de W.G. Sebald, Traducción de José Luis Arántegui, Machado Libros, 2014

“Llegados a cierto punto de atrocidad, ya da igual quién la haya cometido: solo debe terminar”

Sebald, en su libro Sobre la hstoria natural de la destrucción, se refiere a estos textos de Kluge como un “trabajo arqueológico en las escombreras de nuestra existencia colectiva”

El proyecto de Kluge, según escribió Sebald, es el de “relacionar los sentimientos personales, por un lado, y los recorridos objetivos de la historia, por el otro. Ambas cuestiones se contradicen fuertemente, pero de lo que se trata es de observar el modo en que se condicionan mutuamente”.

Un domingo de abril de 1945 los aliados lanzaron un ataque aéreo sobre Halberstadt, la ciudad natal de Alexander Kluge, quien tenía entonces 13 años recién cumplidos. La ilusión de Kluge era contárselo al día siguiente a sus compañeros de clase. No pudo hacerlo porque se suspendieron las clases.

Alexander Kluge se define a sí  mismo como un recolector. Recolecta imágenes, desempolva retazos de información y busca los hilos escondidos de la realidad para tejer con todo ello sus textos y sus películas, que se asemejan a atestados policiales o a las diligencias practicadas por un juez de instrucción. Sin embargo no se limita a la aportación de datos y a la enumeración de hechos, pues la forma en la que estos es expuesta hace que, como advierte Andrew Bowie, tal como es citado por Sebald en el epílogo, “el más concreto de los documentos pierde tal carácter mediante la reflexión que el texto propicia”. Para Kluge la historia no es pasado, sino presente desde el que se ha de actuar. Según Sebald: “El arte de Kluge… consiste en hacer reconocible en el detalle los grandes rasgos de la tendencia fatal de la historia hasta la fecha”.

Halberstadt

“Desde el aparato de cabeza en la escuadrilla de vanguardia, sobrevolando ya las dos últimas sierras antes de la ciudad, Braddock divisa una larga avenida a la que atraviesa una línea férrea. Por la avenida se atropellan vecinos de la ciudad con bultos y carretillas hacia el monte. Por los reconocimientos previos se sabe que allí se han habilitado cuevas como refugios. Braddock ordena a los seis aparatos que le siguen efectuar un lanzamiento cada uno sobre ese blanco que así se les ofrece. Es una de las pocas decisiones ‘personales’ que tienen lugar durante el conjunto del ataque.”

Kluge

Hamburgo-Sebald

Fotografía tomada del libro de W.G. Sebald, “Sobre la historia natural de la destrucción”

“2 mujeres jóvenes, preñadas, vecinas de Krebsschere, que se juntan en la huida. Impotencia. Parto prematuro entre cuerpos ardiendo. La nueva vida también arde… Horrorizados, dejamos reverentemente ese espanto tendido en la calle un día más”

En torno a Alexander Kluge: un huérfano de la historia que descoloca a la crítica

Les veus de la memòria

22/01/2016 Comentarios desactivados en Les veus de la memòria

Les veus de la memòria

Les veus de la memòria (Las voces de la memoria) es un magnífico documental sobre el poder de la música para hacer mejor la vida de quienes ya casi no saben ni quiénes son. El alzheimer es una enfermedad que va poco a poco acabando con la memoria y con la identidad de quienes la padecen. La música es capaz de evocar situaciones y vivencias que de otra forma permanecerían totalemente ocultas. Pero la música es también una actividad que ayuda a quienes padecen esta enfermedad a sentirse vivos, a reconocerse y a reconocer a los demás. La música es una experiencia compartida que evoca recuerdos personales y que proporciona momentos de lucidez y de vida a quienes se encuentran perdidos y confusos en una especie de pesadilla continua.

La música es mucho más que escuchar. También es cantar, moverse, llevar el ritmo, bailar, reir, compartir, descubrir, inventar…

Les veus de la memòria

Las voces de la memoria

La música como terapia para enfermos de alzheimer les ayuda a combatir la pérdida de capacidades cognitivas, de la percepción y del lenguaje y promueve la interacción con el entorno y con otras personas, mejorando el estado físico y emocional de estos enfermos. La calidad de vida de los enfermos de alzheimer mejora notablemente gracias a la música y al canto.

La versión americanizada de este documental se titula Alive Inside. Realizada probablemente con muchos más medios materiales y económicos no es más que un patético video promocional de una marca comercial.

En esta versión americana lo importante es promocionar la venta de aparatos electrónicos que permiten almacenar miles de horas de música para que los ancianos recluidos y medicalizados para que no se muevan mucho puedan escuchar sus músicas favoritas, de forma totalmente aislada, y gracias a eso quienes les vemos les podamos sentir un poco más vivos. Y algo más… una oportunidad para que el narcisista Dan Cohen, tan seguro de sí mismo, pueda dar a conocer sus grandes descubrimientos: que la música ayuda a enfermos demenciados y drogados con psicofármacos, y que es más barato comprar aparatitos electrónicos de esos (de cuyo nombre no quiero acordarme) que pastillas tranquilizantes.

Alive inside

luz blanca

21/01/2016 Comentarios desactivados en luz blanca

“Podría comparar mi música a la luz blanca, que contiene todos los colores. Sólo un prisma puede dividir los colores y hacerlos aparecer; este prisma podría ser el espíritu del oyente.”

Arvo Pärt

Memorias del subsuelo

20/01/2016 Comentarios desactivados en Memorias del subsuelo

Dostoyevski

Fiodor M. Dostoyevski, Memorias del subsuelo, Traducción de Rafael Cansinos Asens, Editorial Aguilar, 1968, tomo I.

Dostoyevski desciende aquí al subsuelo de su propia conciencia para bucear por él y así poder conocerse un poco más y poder conocer un  poco más a los seres humanos. Indaga en el subsuelo de su conciencia hasta perderse el respeto, porque “¿qué hombre, en plena posesión de su conciencia, podría respetarse?”

El hombre del subsuelo es el funcionario que desde los sótanos de la vida administrada se interroga sobre sus motivaciones más profundas, sobre sus intereses, sobre las razones de su comportamiento. Se cuestiona todo constantemente y duda sobre sus actitudes, sus motivaciones y sobre las actitudes y motivaciones del resto de seres humanos. Duda, aunque confiesa que le gustaría poder ser como esos “hombres de acción” siempre tan seguros de sí mismos. Desde una concepción pesimista del género humano, se cuestiona el poder de la razón y de la ciencia y la idea de progreso. Dostoyevski se rebela en esta obra contra las pretensiones de la modernidad de encerrar la vida dentro de un conjunto de normas y leyes, consideradas como “naturales”, y regidas por la razón y por la todopoderosa ciencia. Los hombres de la superficie aceptan las evidencias de la razón: “dos y dos son cuatro”, pero el hombre del subsuelo, acepta que “dos y dos son cuatro” es una cosa muy bella, aunque piensa que tampoco está mal que dos y dos sean cinco, porque “dos y dos son cuatro aun sin mi voluntad. ¡Y eso ha de ser mi voluntad!”.

Vuelvo una vez más a Dostoyevski. Vuelvo a pasar las páginas de finísimo papel biblia, impresas a dos columnas, y descubro que los caracteres son pequeñísimos. Mis primeras lecturas de Dostoyevski, hace ya más de cuarenta años, las hice en el mismo volumen que tengo ahora entre las manos, pero entonces las letras no me parecían pequeñas. Ya era miope por aquel entonces, por lo que nunca me imaginé fue que alguna vez podría costarme tanto leer aquellos caracteres que hoy me parecen minúsculos y que entonces me parecía normales.

Siguiendo la sugerencia de Nietzsche intento leer estas Memorias del subsuelo como si escuchara una música extraña. Una música tan extraña como la que escucho ahora mismo: Fur Alina, de Arvo Pärt.

Memorias del subsuelo

Joan B. Llinares, “Una lectura antropológica de Memorias del subsuelo”

¿Dónde estoy?

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