Remember

30/04/2016 Comentarios desactivados en Remember

Remember

Es curioso que ahora, que ya casi no debe quedar ningún superviviente ni de los campos de concentración ni de los nazis que consiguieron evadirse tras la derrota, prolifere tanto esta temática tanto en la literatura como en el cine. Quizá se trate de un ejercicio para seguir recordando, para continuar iluminando las zonas más oscuras de nuestra historia reciente, o ya no tan reciente.

En esta película, sin embargo, la temática puede parecer un pretexto, como podía haber sido cualquier otro, para realizar un extraordinario ejercicio de ficción. Como si se tratara de uno de los mejores relatos de la literatura fantástica de todos los tiempos, esta extraña historia está magníficamente tramada e increíblemente bien contada. Sin embargo, no es solamente un pretexto, porque no solo se trata de una historia fantástica sino que en ella se indaga en lo más profundo del ser humano, en la bondad y en la maldad, en la verdad y en la mentira… en lo que somos capaces de hacer sin ser malas personas del todo y en lo que no somos capaces a pesar de ser tan mala gente.

Anuncios

Strange Fruit

27/04/2016 Comentarios desactivados en Strange Fruit

Linchamiento de Thomas Shipp y Abram Smith

Linchamiento de Thomas Shipp y Abram Smith

De los árboles del sur cuelga una fruta extraña.

Sangre en las hojas, y sangre en la raíz.

Cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña.

Extraña fruta cuelga de los álamos.

Escena pastoral del valiente sur.

Los ojos saltones y la boca retorcida.

Aroma de las magnolias, dulce y fresco.

Y el repentino olor a carne quemada.

Aquí está la fruta para que la arranquen los cuervos.

Para que la lluvia la tome,

para que el viento la aspire,

para que el sol la pudra,

para que los árboles lo dejen caer.

Esta es una extraña y amarga cosecha.

La primera vez que Billie Holiday cantó Strange fruit en un garito nadie aplaudió. Segundos antes de terminar la canción, cuando la intérprete pronunciaba las dolientes últimas palabras (“esta es una extraña y amarga cosecha”), las luces del Café Society neoyorquino se apagaron. Poco después se volvieron a encender, pero la cantante ya no estaba allí, porque estaba en el aseo del local vomitando, sobrecogida después de su estremecedora interpretación. Era la primavera de 1939.

En las vallas de Melilla, 2014

En las vallas de Melilla, 2014

optimismos

27/04/2016 Comentarios desactivados en optimismos

optimismo fronterizo:

“¿Cómo están las fronteras de alambre de púas, Comandante? ¿Cuánto tiempo durarán? Igual que los servidores de los dioses, tiniebla, amenaza y terror, que las alzaron y afilaron, creo que se debilitan y corroen.”

José María Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo, p. 346

optimismo antimercantil:

“Algún día los libros y todo lo útil no serán motivo de comercio lucrativo en ninguna parte.”

José María Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo, p. 351

¡Qué estafa!

27/04/2016 Comentarios desactivados en ¡Qué estafa!

Harito

Eduardo Haro Tecglen, ¡Qué estafa!, Edición de Joaquín Estefanía, El País/Aguilar, 1993

Hacía bastantes años que me había desencantado de casi todo. Hacía bastantes años que ya no esperaba encontrar nada interesante en las páginas de opinión de El País, un periódico en el que algunos habíamos puesto tanta esperanza cuando estábamos recién salidos de la noche oscura del franquismo. Hacía bastante tiempo ya que el pensamiento crítico se había refugiado en las cavernas y ya no era practicado por casi nadie. Hacía ya bastantes años que todos los días buscaba El País para ir directamente a las últimas páginas en donde, escondida entre las programaciones de televisión, todavía se publicaba una estrechísima columna llamada “Visto y oído” en la que casi nadie esperaría encontrar las reflexiones más lúcidas sobre la actualidad, la única chispa de luz en medio de la nueva noche oscura de lo que llamaron “la transición” y la postransición y lo que vino después… el adocenamiento total, la aceptación de todo sin crítica de ningún tipo… Hacía ya bastantes años que diariamente buscaba la columna “Visto y oído” que firmaba todos los días de la semana, menos uno, Eduardo Haro Tecglen, cuando el día 20 de octubre de 2005 leí la última, porque justo la víspera, el día 19 de octubre dejaba el mundo de los vivos su autor, que supongo que seguirá chisporroteando en el mundo de los muertos con sus agudas reflexiones. El País dejó de tener interés para mí a partir de aquel día. Ya nunca más habría nadie que dijera algo diferente de la norma en aquel periódico, ni en ningún otro. Lo que nunca pude entender es por qué Haro Tecglen siguió hasta el final teniendo un pequeño rincón en aquel maldito periódico.

Gracias a Sant Jordi, y a “alguienes” más… ¡qué barbaridad Bagdad!,  ha llegado a mis manos este libro, recopilación de algunas de aquellas columnas de “visto y oído”, y me he impuesto la obligación de releer una de sus columnas cada día, tal como en algunas otras ocasiones hice con otros libros como los cuentos completos de Chejov o los poemas de Tagore. Obligación que sé que incumpliré muchos días, pues soy de natural desobediente, incluso conmigo mismo, y no me gusta tener obligaciones.

El zorro de arriba y el zorro de abajo

27/04/2016 Comentarios desactivados en El zorro de arriba y el zorro de abajo

el-zorro-de-arriba-y-el-zorro-de-abajo-arguedas-1877-MLU4604119982_072013-F

José María Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo, Editorial Losada, 2011

José María Arguedas fue un escritor, como él mismo confiesa al comienzo de esta novela, “de provincias, éstos que de haber sido comidos por los piojos, llegamos a entender a Shakespeare, a Rimbaud, a Poe, a Quevedo, pero no el Ulises…”.

“He luchado contra la muerte o creo haber luchado contra la muerte, muy de frente, escribiendo este entrecortado y quejoso relato.” Así lo confiesa en las últimas páginas. Poco tiempo después de terminarla, puso fin a su vida el 28 de noviembre de 1969. En ella desciende de los altos Andes hasta la industrializada costa de Perú, hasta la gran urbe de Chimbote, en la que las humeantes fábricas se encuentran rodeadas por el desierto en el que surgen las miserables barriadas pobladas de cholos y cholas, runas (ellos jamás se han llamado indios a sí mismos) quechuas y aymaras que han dejado de serlo para ya no ser nada más que cholos y cholas desarraigados, “castellanistas”, perdidos en la miseria a la que les condena la gran urbe industrial que les atrae con sus promesas de riqueza, de desarrollo, de progreso y hasta de libertad. Este “desigual relato”, estos “Hervores” quedaron a falta de muchas otras cosas que hubiera querido contar y que ya nunca pudo contar, por medio de los zorros de arriba y de abajo con quienes fue “hilvanando materiales y almas” para construir esta gran novela escrita “a sobresaltos en una verdadera lucha -a medias triunfal- contra la muerte”.

La lectura de esta obra también es una lección de “extrañamiento“:

“… estaban aquí como perro en misa, como gallo en corral ajeno. ¿Comprendes? […] Algunos habían alcanzado a oír algo de la misa y a escarbar en el corral. ¿Entiendes? […] Oír la misa es entender a la gente en lo que tienen de particular; oír y saber lo que ellos oyen, saben y obedecen o niegan. ‘Cavar el corral’ es trabajar, por ese entendimiento, al modo y manera de ellos, nativo.” (p. 310-311)

Historias de caminos y de encuentros con la obra de José María Arguedas

Vetas religiosas en El zorro de arriba y el zorro de abajo

Mónica González, “Una provincia del mundo. Chimbote, Arguedas y la globalización”

Vuestra revolución no es la mía

26/04/2016 Comentarios desactivados en Vuestra revolución no es la mía

noeslamia

François Lonchampt y Alain Tizon, Vuestra revolución no es la mía, Alikornio Ediciones, 2003.

Por doloroso que pueda resultar, es necesario que pongamos en cuestión un buen número de certidumbres e intentar comprender la manera como hemos sido atrapados tan rápidamente y, después, sobrepasados por esta sociedad que queríamos destruir y que, a nuestro pesar, hemos contribuido a perfeccionar.” 

Creyeron que otro mundo era posible y también creyeron en la sublevación, la lucha del proletariado, el levantamiento popular como formas de hacer la revolución que nos llevaría a otro mundo mejor. Treinta años después de aquello hicieron el esfuerzo de poner en cuestión sus creencias, sus certidumbres, para intentar comprender qué es lo que realmente ocurrió y por qué. ¿Es posible la revolución? ¿Existe el proletariado como clase revolucionaria? Una de sus respuestas a esta última pregunta es contundente: “Mientras que los revolucionarios se dirigían a proletarios imaginarios, sus adversarios hablaban a los proletarios realmente existentes”.

 

Mayo del 68 representa para toda una generación -y por muchas razones- un hito en las ilusiones de transformación de la sociedad, pero también un lamentable lugar común para cita de quienes abjuraron a tiempo de sus ilusiones juveniles. Por el contrario, los autores de este texto, ajenos por igual a la nostalgia y al cinismo, emprenden treinta años después de aquella fecha una reflexión sin subterfugios acerca de su propia experiencia y de las limitaciones prácticas y conceptuales que, desde la ultraizquierda al situacionismo, no pudieron impedir la conversión de Mayo del 68 en una caricatura cultural. Pues, tal como manifiestan en el Prefacio, “este libro es el fruto de una tentativa para sobrepasar las decepciones de estos treinta últimos años, de honrar ese espíritu de Mayo del 68, a pesar de sus ambigüedades, y para aportar razones a quienes no han renunciado a esperar, así como a las nuevas generaciones asfixiadas por el culto al Dios-Yo y que, a menudo, no oyen hablar de aquel tiempo sino a nuestros enemigos. Y si al final de estas reflexiones, que comenzamos, como deseaba André Prudhommeaux, anteponiendo algunos “de los candentes y embarazosos problemas que, tarde o temprano, necesariamente nos planteará la realidad”, conseguimos poner en su justo lugar algunas de las cuestiones que el pretendido socialismo científico había ahogado precipitadamente bajo las vanas certidumbres de la experiencia histórica y que el capitalismo triunfante se apresta a enterrar definitivamente, habremos alcanzado un poco nuestro objetivo”. (De la presentación del libro en LaMalatesta)

Se puede acceder al libro en francés aquí: Votre revolution n’est pas la mienne

Una interesante reseña sobre este libro se puede leer en el tercer punto del ensayo titulado “De certains usages du catastrophisme

Marie Heurtin

21/04/2016 Comentarios desactivados en Marie Heurtin

Marie Heurtin

Poesía cinematográfica para contar una bonita historia. Una historia de amor. La realidad probablemente no fue tan bonita. La comunicación entre las personas a veces nos parece imposible, pero casos como el Marie Heurtin o el de Helen Keller, ambos llevados al cine, demuestran que siempre es posible la comunicación entre las personas, solo hace falta esforzarse.

La historia de Helen Keller fue llevada al cine por Arthur Penn en 1962: The Miracle Worker

Marie Heurtin: huellas de la vida de una mujer sordo-ciega

Es terrible ser ciego y sordo, pero no es el final

¿Dónde estoy?

Actualmente estás viendo los archivos para abril, 2016 en emak bakia.