Victoria

29/08/2016 Comentarios desactivados en Victoria

Victoria

Llevaba tanto tiempo sin ver una buena película que me he quedado sin palabras para esta. Una experiencia que merece la pena. Una chica de Madrid en Berlín. Entre la madrugada y el alba. Al día siguiente su soledad será diferente de aquella con la que vivía hasta ahora. Estará acompañada por todo lo que ha ganado y ha perdido en unas pocas horas… y Mephisto, como la Victoria, seguirá sobrevolando Berlín.

Victoria-Berlín

Siegessäule (columna de la Victoria) ubicada en el parque Tiergarten de Berlín

Pa de casa

22/08/2016 Comentarios desactivados en Pa de casa

Pa de casa

Santiago Vidiella Jassà, Pa de casa. Converses sobre coses passades y presents de la vila de Calaceit, Introducció, edició i notes de Walter Heim, José Ignacio Micolau Adell i Artur Quintana, Diputación General de Aragón, 1984.

“Fa prop de çinquanta anys que respigolo pels bancals del passat i del present de la vila nostra, i hai replegat moltes i bones espigues. D’estes espigues hai fet pans, amb la torpesa d’un mal pastisser, i avui vinc a oferir-tos la primera fornada”

Así comienza esta pequeña gavilla de historias y descripciones relacionadas con el pasado de la villa de Calaceite, en la que Santiago Vidiella recogía algunas de las conferencias que pronunció en su pueblo natal. Está escrito en la lengua de Calaceite, es decir en calaceità, el catalán que se habla en Calaceite. No hay lenguas mejor o peor habladas, lo que hay es diversidad, formas diferentes de hablar, y ninguna es mejor que otra, ni más pura, ni más auténtica. Santiago Vidiella es un erudito de Calaceite que ama su patria (el pueblo en el que nació) y al que le gusta la manera de ser, la manera de hablar y las costumbres de las gentes de su pueblo. Pero también, como todos, es una persona contradictoria. Es un hombre que nació en una familia de labradores amediados del siglo XIX y que estudió en la universidad. Es un hombre que ama la tradición pero que cree en el progreso, en el desarrollo, en la técnica y en la ciencia. Es un hombre que ama su lengua materna, pero que tiene una actitud contradictoria ante ella, ya que la considera poco adecuada para las cosas serias, es decir para el progreso y la modernidad. En una nota marginal que se encuentra en el manuscrito de este libro, Vidiella dice lo siguiente: “Pero, con gran sorpresa mía, ocurrió que la primera lección de mis parlas caseras no obtuvo sino una atención tibia de los oyentes, y precisamente por la novedad de venir puesta en su lenguaje de cada día, y de cada casa, hecho que no me explico ni trato de aquilatar, aunque me agrada si es que significa una tendencia y un voto a la permanencia e imperio del castellano en estas cosas serias”.

 

Victory Through Air Power

19/08/2016 Comentarios desactivados en Victory Through Air Power

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Victoria por medio de la fuerza aérea. Esta película de propaganda bélica americana fue conocida también como “La bomba Disney”. Es una película de animación que pretende transmitir a los americanos los mensajes contenidos en el best seller del mismo título cuyo autor, Alexander De Seversky, aparece en la película para enfatizarlos. También aparece en la película el profeta norteamericano de la guerra aérea Billy Mitchell, quien ya en 1932 escribió, refiriéndose a un posible bombardeo de la ciudad de Tokio, esto:” Estas ciudades, construidas en gran medida con madera y papel, conforman el objetivo aéreo más importante del mundo entero”. Tal como nos recuerda Sven Lindqvist en su libro Historia de los bombardeos, para Billy Mitchell Japón no constituía un objetivo para un bombardeo de precisión humanitario, pues él mismo afirmó que “La destrucción debe ser total, no selectiva”. Unas palabras parecidas utiliza De Seversky hacia el final de la película cuando hace las siguientes afirmaciones: “La única defensa segura será la de una fuerte ofensiva… la cuestión es quién será el primero… debemos acabar con el corazón de la bestia… debemos dar el golpe decisivo a través del aire… el objetivo es la total destrucción del enemigo”.

La película termina con una imagen simbólica: el águila americana tras apuñalar el corazón del monstruo que representa al Japón, se posa victoriosa sobre el globo terráqueo que domina con sus garras. Antes de estas imágenes la película muestra lo que podría ser la destrucción de Tokio por medio de un bombardeo que arrasa la ciudad. Curiosamente entre los edificios de viviendas, fábricas, vías ferroviarias, almacenes e instalaciones de todo tipo no aparece ni una sola figura humana. La profecía se cumplió, pero en Tokio vivía mucha gente y sus casas y sus calles no estaban vacías como en la película. La ciudad de Tokio fue bombardeada en varias ocasiones a partir de noviembre de 1944. El golpe decisivo a través del aire, el que reclamaba De Seversky desde la pantalla, tuvo lugar entre los días 9 y 10 de marzo de 1945, cuando se lanzaron 1.700 toneladas de napalm sobre la ciudad, desatando un incendio de tal magnitud que en su epicentro se llegaron a alcanzar los 980 °C. El ataque destruyó 41 km2 (aproximadamente la cuarta parte de la ciudad) y se calcula que unas 100.000 personas murieron como consecuencia, un número mayor que las muertes inmediatas causadas por las bombas atómicas en Hiroshima o en Nagasaki.

Esta es la descripción del bombardeo de Tokio del 9 de marzo de 1945 que nos transmite Sven Lindqvist a partir de los relatos que hicieron Robert Guillain en su libro I Saw Tokyo Burning: An Eyewitness Narrative from Pearl Harbor to Hiroshima (Londres, 1981), y Ronald Schaffer en su libro Wings of Judgement, American Bombing in World War II (Oxford, 1985):

Por primera vez, los aviones volaron a baja altitud. Sus largas y relucientes alas, afiladas como cuchillos, asomaban entre columnas de humo y lanzaban súbitos destellos sobre la inmensa hoguera en que se había convertido la ciudad.

La orden era que las familias debían permanecer en sus casas defendiendo sus pertenencias. Pero, ¿cómo? Los refugios aéreos no eran más que agujeros en el suelo, cubierto por tablones y una fina capa de tierra. Las bombas caían a miles; una sola casa podía ser alcanzada por diez o más ala vez. Era un nuevo tipo de bomba; esparcía un líquido llameante que se deslizaba por los tejados, prendiendo fuego a todo lo que hallaba en su camino. El fuerte viento capturaba las gotas ardientes y pronto empezó a caer una lluvia de fuego que se adhería a todas las superficies.

De acuerdo con el plan establecido, los vecinos formaron cadenas para lanzar cubos de agua al fuego. Pocos segundos después se vieron rodeados por las llamas. El agua de los extintores nada podía hacer para sofocar el fuego. Las frágiles casas se incendiaron inmediatamente y familias enteras huyeron despavoridas, con sus niños a la espalda, y encontraron las calles bloqueadas por un muro de fuego. El mar de llamas los alcanzó; se convirtieron en antorchas vivientes y desaparecieron.

La gente se arrojaba a los canales y se sumergía en el agua hasta que tan solo sus bocas sobresalían de la superficie. Miles de personas murieron asfixiadas por el humo y la falta de oxígeno. En otros canales, el agua alcanzó temperaturas tan altas que la gente se coció viva.”

 

El concepto del Continuum

07/08/2016 § Deja un comentario

Liedloff

Jean Liedloff, El concepto del Continuum. En busca del bienestar perdido, Editorial Ob Stare

En este libro, Jean Liedloff nos habla de sus descubrimientos sobre la crianza natural a partir de la experiencia adquirida en sus diferentes expediciones a la selva amazónica, y de la observación de una de las tribus primitivas que allá habita.

Según Jean Liedloff, el concepto del continuum se refiere a la idea de que, para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —especialmente los bebés— necesitamos vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución. Para un bebé, estas experiencias necesarias son:

  • Contacto físico permanente con la madre (u otro familiar o cuidador/a) desde el nacimiento.
  • Dormir en la cama de los padres en permanente contacto físico hasta que el bebé decida lo contrario por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años.
  • Lactancia materna a demanda.
  • Permanecer constantemente en brazos o pegado/a al cuerpo de otra persona hasta que el bebé comience a arrastrarse o gatear por sí mismo, lo que sucede en torno a los 6-8 meses.
  • Disponer de cuidadores/as que atiendan las necesidades del bebé (movimientos, llantos, etc.) sin emitir juicios ni invalidarlas. Es importante tener en cuenta que el bebé no debe ser el centro de atención permanentemente, aunque sí debe sentir que sus necesidades serán satisfechas.
  • Hacer sentir al bebé y potenciar sus expectativas basadas en que es un ser innatamente social y cooperativo, al tiempo que fomentar su fuerte instinto de autoconservación. Igualmente, es básico que el bebé siente que es bienvenido y tenido en cuenta.

Los bebés cuyas necesidades continuum han sido satisfechas desde el principio a través de la experiencia “en brazos” desarrollan una gran autoestima y son mucho más independientes que aquéllos a los que se les ha dejado llorar solos por miedo a que se vuelvan unos “mimosos” o demasiado dependientes.

El libro se puede leer aquí: LIEDLOFF-El concepto del Continuum

El crepúsculo de las máquinas

03/08/2016 Comentarios desactivados en El crepúsculo de las máquinas

El crepúsculo de las máquinas

John Zerzan, El crepúsculo de las máquinas, Traducción de Xavier Caixal i Baldrich, Prólogo de Carlos Taibo, Los libros de la catarata, 2016

John Zerzan es considerado tanto por sus detractores como por algunos de sus seguidores como un pensador desmesurado. No estoy de acuerdo en absoluto. Lo que es desmesurado es el mundo en el que vivimos, la civilización, la cultura globalizadora, homogeneizadora y normalizadora, y sobre todo nuestra dependencia de las tecnologías.

Es la lógica de la dominación la responsable de esta desmesura en la que vivimos. Leopold Kohr puso el dedo en la llaga cuando intuyó que el desastre de la modernidad era una cuestión de escala. Para Zerzan, la crisis de la civilización es mucho más que una cuestión de escala. La desmesura de la civilización actual es efectivamente una cuestión de escala, pero su origen no es una cuestión de escala. El origen de los males de la civilización es la civilización misma que responde a una actitud de los humanos ante la vida: la actitud de dominio. El deseo de dominio de la naturaleza y de la vida, de su control, de su sometimiento, dio lugar en el neolítico, según Zerzan, a la división del trabajo, a la especialización, al trabajo en serie, al desarrollo de la tecnología y a la esclavitud en nombre de la libertad. La división del trabajo es necesaria para el desarrollo de herramientas y de máquinas complejas. El objetivo es el dominio y el control de la naturaleza. Las consecuencias son varias: la destrucción de la naturaleza, la sustitución de las pequeñas comunidades de vida basadas en las relaciones cara a cara por complejas sociedades basadas en la ley y en relaciones mediadas por el intercambio y por la tecnología. Las máquinas son las herramientas que permitieron el industrialismo y el surgimiento del capitalismo, pero es la lógica de la dominación y la división del trabajo lo que se encuentra en su base.

Para Zerzan las máquinas y la tecnología son una consecuencia de la civilización y ésta es una consecuencia de la aplicación de la lógica del dominio. Para dominar la vida los humanos hemos desarrollado la tecnología. Buscando la libertad, los humanos hemos encontrado la esclavitud. El llamado “progreso” se basa en el desarrollo de herramientas cada vez más complejas, llegando hasta la actual red de alta tecnología que constituye un enorme sistema mundial del que nadie tiene el control y del que todos somos esclavos; un sistema que ha convertido a los grupos humanos en masas, que ha destruido la autonomía de los individuos y de los pequeños grupos que ya no son capaces ni siquiera de sobrevivir sin integrarse en dicho sistema, y que tiene como consecuencia el aislamiento de los individuos.

El dominio de la vida ha dado lugar a la consideración de la especie humana como algo separado de la misma, por encima de ella. Los humanos no formamos ya parte de la naturaleza, ni de la vida a las que creemos dominar por completo. Ya nada es real, nuestras relaciones se establecen en mundos virtuales, nos alimentamos con productos desarrollados en laboratorios y caminamos hacia la producción de todo tipo de vida en los mismos. La humanidad es un invento de los humanos. Como dijo Lyotard, y nos recuerda Zerzan en este libro, “la tecnología no es una invención de los humanos. Más bien a la inversa”.

No hay alternativa sin salir del modo de vida imperante. La única alternativa es transformar radicalmente nuestra actitud ante la vida: abandonar toda pretensión de dominio y fundirnos en la naturaleza y en la vida en pequeñas comunidades enraizadas en la tierra que sabrá sustentarnos como lo hace con todos los demás seres vivos.

¿Dónde estoy?

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