Ferrer

11/11/2016 Comentarios desactivados en Ferrer

Flavio Constantini, Ejecución de Ferrer i Guardia

Flavio Constantini, Ejecución de Ferrer i Guardia

Otra altísima víctima de nuestra sociedad de cobardes morales para el sostenimiento del embrutecimiento religioso. El nombre de Jesús de Galilea no pesará más alto en el vivir humano que ese otro libertario de igual mentalidad y sentimiento. Tendrán los dos, acaso, un templo juntos, en unión de Sócrates, en tiempos muy lejanos de paz y más amor entre los hombres. Y al recordar las luchas en que fueron y sus persecuciones, quizá digan que son los redentores de aquella Humanidad en que un Mesías moría a la cicuta, en cruz o fusilado. Pero la Humanidad avanza poco. Y es manada de lobos hambrientos la pobre Humanidad.

Ferrer nació en un pueblo que no otra cosa pudo dar de sí. Igual que los hebreos con el Cristo, ama el pueblo español más al tirano que al gesto de Espartaco o el puñal de Bruto. Y siempre pudo parecerle bajo a Europa un pueblo que da Séneca y Cervantes con el mismo desprecio que se tira detritus en el más hediondo estercolero.

Bélgica, en su Bruselas, erigió un monumento al glorioso fundador de la Escuela Moderna. Antes, habían puesto ya una lápida en la que se leía: «Los españoles del siglo XX fusilaron a Francisco Ferrer» frente a la cual, otra lápida existe en la que se ve aún, como eterno recuerdo, la siguiente inscripción: «Los españoles del siglo XVI ahorcaron a los condes de Egmont y de Horn, por defender su patria.»

Y en la plaza de la Villa de la libre Bruselas, se nos tiene fichados por todo cuanto somos: un pueblo maculado por todo el fanatismo de las bajas pasiones, de las degradaciones más indignas que nos ofrece el vicio de no amar la cultura, por ser adoradores de todo lo villano, de todo lo cobarde, descendientes peores que el rey Fernando VII.

En cada siglo un crimen quiere apuntarse España; en el nuestro, Ferrer, cual si estuviera lejos el que mató a Rizal. Ferrer no era tan sabio como el nacionalista filipino, ciertamente, mas le une a él en grandeza igual ideología en el espíritu: por eso le matamos. Con aspirar a ser nuestros libertadores, sentimos odio fuerte a todas la grandezas del espíritu.

Estultos, muy estultos. Nos conviene de nuevo otro conde de Aranda que expulse a la canalla jesuítica, culpable solo ella del atrofiamiento que sufrimos. Tenemos ya de nuevo otro Miguel Servet ante un Cristo que es falso; igual que los franceses Lamennais; que otro Savonarola u otro Bruno en la patria del Dante. Y tenemos también toda una Escuela todo Ciencia y Verdad.

Que los libros que el mártir nos preconizara -son textos de Reclús, son textos de Volney y de Haeckel- más santos deben sernos cada día, como más santos son siendo en el «Índice». Que cuando tenga España más intensa cultura, sabrá reconocerlos con Ferrer, por el bien que les debe.

Joan Salvat-Papasseit, Humo de fábrica. Páginas libertarias, 1918.

ferrer-assassine

ferrer-bruxelles

ferrer-bruxelles-2

Bruselas, 1915. El ejército alemán desmonta el monumento a Ferrer

Bruselas, 1915. El ejército alemán desmonta el monumento a Ferrer

Alfonso XIII exigió a Bruselas la retirada del monumento a Ferrer i Guàrdia

la trampa escolar

18/02/2016 Comentarios desactivados en la trampa escolar

idea 1

La escuela pública y universal no es un derecho sino una exigencia de la modernidad ilustrada, liberal y capitalista. El modelo de escuela autoritaria, que algunos llegamos a conocer, hace tiempo que ya no es funcional al capitalismo. El sistema capitalista, en su fase actual, ya no necesita «obreros dóciles y votantes crédulos», como explica Pedro García Olivo en una entrevista publicada por un periódico chileno. El capitalismo actual necesita “ciudadanos asertivos, emprendedores, organizativos; gentes creativas, imaginativas, asociativas, siempre —y este es el aspecto crucial— desde la aceptación franca de lo dado, desde la instalación plena en el sistema o, al menos, desde el deseo irrefrenable de acomodación. Para este nuevo perfil demandado por la máquina política y económica ya no sirve la escuela tradicional; se precisa una Escuela Renovada, y hay un interés mayúsculo, en las agencias económicas y en los poderes políticos, en promoverla».

La escuela ahora, igual que antes, es un instrumento del sistema global moderno, liberal y capitalista. El nuevo modelo de escuela que se impone hoy, libre, activa, participativa, creativa… es una trampa, porque en ningún caso se pone en duda el sistema para el que prepara ciudadanos del nuevo tipo, los que ahora necesita: ciudadanos y emprendedores que crean firmememente en la razón , en la ciencia, en el progreso y en el crecimiento ilimitado de la riqueza y de los beneficios…

Se puede acceder a la entrevista completa en su web, o descargándola desde aquí

El retratista

02/02/2016 Comentarios desactivados en El retratista

El retratista

Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar

Que en els meus anys

la joia recomenci

sense esborrar cap cicatriu de l’esperit.

Oh pare de la nit,

del mar i del silenci

jo vull la pau però no vull l’oblit.

Marius Torres

Antoni Benaiges era maestro. Era catalán. Fue destinado a Bañuelos de Bureba, pequeño pueblo rural en la provincia de Burgos. Era el año 1934. Dos años después lo mataron.

El retratista-4

Antoni Benaiges era un maestro que creía en la capacidad de los niños para aprender a expresarse, a ser ellos mismos. No quería una escuela que les hiciera obedientes y sabiondos. No creía en lo que era obligatorio creer. No creía en patrias, ni en dioses. Creía en la igualdad de las personas y en la libertad. Por eso lo mataron en el verano de 1936 cuando preparaba una excursión para llevar a sus alumnos a ver el mar.

¡Tilonorrinco! ¡Espiritrompa! Imagino la escena como la vi en la película La lengua de las mariposas en la que Fernando Fernán Gómez interpretaba el papel del maestro depurado.

Hace ya ochenta años. Desde entonces el silencio es el protagonista. En Bañuelos de Bueba son pocos, muy pocos, los que quieren recordar. Quizá hoy volvería a pasar lo mismo que pasó hace ochenta años. Matarían de nuevo al maestro, por ser maestro, por pensar diferente, por no ir a votar o por votar a los malos, incluso por ser catalán y tener la desvergüenza de soñar en catalán.

El retratista-2

el retratista-3

Desenterrant el silenci

Asociación Escuela Benaiges

La gitaneidad borrada

18/01/2016 Comentarios desactivados en La gitaneidad borrada

gitaneidad

Pedro García Olivo, La gitaneidad borrada, Los discursos peligrosos editorial, 2016

Los Discursos Peligrosos Editorial, factoría no-económica de herramientas críticas, presenta la última obra de Pedro García Olivo, fruto de sus reflexiones sobre el papel de la escuela en el etnocidio del pueblo romaní.

Captura de pantalla 2016-01-18 a las 17.21.41 Captura de pantalla 2016-01-18 a las 17.24.47

La Gitaneidad Borrada. Sin ilustraciones

La versión completa, con todas las ilustraciones, se puede descargar en la web de Pedro García Olivo

La escuela de la ignorancia

01/01/2016 Comentarios desactivados en La escuela de la ignorancia

La escuela de la ignorancia

Jean-Claude Michéa, La escuela de la ignorancia, Ediciones Acuarela, 2002

El libro comienza con la siguiente cita de 1979 de Christopher Lasch:

“La educación en masa, que prometía democratizar la cultura, antes restringida a las clases privilegiadas, acabó por embrutecer a los propios privilegiados. La sociedad moderna, que ha logrado un nivel de educación formal sin precedentes, también ha dado lugar a nuevas formas de ignorancia. A la gente le es cada vez más difícil manejar su lengua con soltura y precisión, recordar los hechos fundamentales de la historia de su país, realizar deducciones lógicas o comprender textos escritos que no sean rudimentarios.”

Jean-Claude Michéa hace un interesante análisis de la necesidad que tiene el capitalismo de la ignorancia y de la adhesión de la población al sistema imperante prescindiendo de todo tipo de pensamiento crítico.

Texto completo:

Jean-Claude Michéa, La escuela de la ignorancia

La escuela de Silvestre Paradox

19/12/2015 Comentarios desactivados en La escuela de Silvestre Paradox

Paradox

PARADOX

Está bien que fundemos escuelas, pero creo que debemos establecerlas sin maestros.

SIPSON

Este Paradox es un hombre magnífico. Quiere hacer escuelas sin maestros.

PARADOX

Sí, sin maestros, sin profesores, sin autoridad, si les parece mejor.

DIZ

Pero para una escuela se necesitan profesores.

PARADOX

Yo creo que no; el profesor es una especie de papagayo del género Psittacus, familia de los loros.

DIZ

Todo lo que usted quiera, pero es necesario.

PARADOX

No veo la necesidad de los maestros. El hombre puede aprender sin necesidad de maestro.

DIZ

No estamos conformes

PARADOX

Pero fíjese usted en que casi todos los que han sobresalido en una ciencia o en un arte han aprendido su arte o su ciencia sin maestro. ¿Usted cree que hubo alguien que le enseñó a Darwin a observar, a Claudio Bernard a experimentar, a Shakespeare a escribir dramas, a Napoleón a ganar batallas?

DIZ

Pero ésos eran genios; tenían una aptitud clara, determinada; ¿y el que no la tenga?

PARADOX

Por lo menos no se le violentará. Pondremos unos cuantos talleres, en donde puedan entrar los chicos y los hombres. Que vean lo que se hace; si tienen vocación se quedarán, querrán aprender; si no, se largarán.

DIZ

¿Y usted cree que habrá alguno que tenga vocación para estudiar matemáticas?

PARADOX

No, seguramente que no; pero, ¿para qué les sirve ahora estudiar matemáticas? Cuando lo necesiten estudiarán. Hay un grado de civilización material en Bu-Tata que por ahora nos basta y nos sobra. ¿Para qué avanzar violentamente si no sentimos esa necesidad?

DIZ

¿Y el arte?

PARADOX

¡Ah! ¿Pero ustedes también tienen el fetichismo del arte, ese fetichismo ridículo que obliga a creer que las cosas inútiles son más útiles que las necesarias?

GENEREAU

Pero el arte es una cosa útil.

PARADOX

El arte es una cosa llamada a desaparecer, es un producto de una época bárbara, metafísica y atrasada.

SIPSON

¡Magnífico, Paradox! ¡Magnífico!

PARADOX

Y si del arte pasa usted al artista, ¿hay nada más repulsivo, más mezquino, más necio, más francamente abominable que un hombrecillo de esos con los nervios descompuestos que se pasa la vida rimando palabras o tocando el violín?

SIPSON

¡Fuerte ahí! ¡Fuerte!

DIZ

Diga usted entonces que la ciencia también es inútil.

PARADOX

Si me aprieta usted mucho diré que es perjudicial.

DIZ

¿Y por qué?

PARADOX

Porque produce un bárbaro desarrollo del cerebro a expensas de los demás órganos. Y en el cuerpo humano se necesita la armonía, no el predominio.

DIZ

Entonces abajo la ciencia, abajo el arte y vivamos hechos unos bárbaros.

PARADOX

Sí. Vivamos hechos unos bárbaros. Vivamos la vida libre, sin trabas, sin escuelas, sin leyes, sin maestros, sin pedagogos, sin farsantes.

SIPSON

¡Bravo! Vivan los hombres silvestres, aunque sean reyes.

PARADOX

Y ¡abajo las Universidades, los Institutos, los Conservatorios, las Escuelas especiales, las Academias donde se refugian todas las pedanterías!

SIPSON

¡Abajo!

PARADOX

¡Abajo esos viveros de calabacines que se llaman Ateneos!

SIPSON

¡Abajo!

PARADOX

¡Abajo todos los métodos de enseñanza!

SIPSON

¡Abajo!

PARADOX

Acabemos con los rectores pedantes, con los pedagogos, con los catedráticos, con los decanos, con los auxiliares, con los rebeldes.

SIPSON

Acabemos con ellos. ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra!

DIZ

De todos modos, al último no tendremos más remedio que establecer escuelas.

PARADOX

Pero no les enseñemos <<musa musae>> a los chicos.

DIZ

Eso por descontado.

PARADOX

Ni Historia.

DIZ

Naturalmente que no.

PARADOX

Ni retórica.

DIZ

¡Claro!

PARADOX

Ni psicología, lógica y ética.

DIZ

¡Hombre, por Dios!

PARADOX

Entonces acepto la escuela.

Pío Baroja. Paradox, rey. Caro Raggio, 1973

Ilustración de la portada de Julio Caro Baroja

Imágenes de la distancia

08/12/2015 Comentarios desactivados en Imágenes de la distancia

Imágenes de la distancia

José García Molina, Imágenes de la distancia, Laertes, 2010

Por una educación en pasiones

(Reseña de Manuel Delgado)

¿Qué significa “educar”? ¿Qué podemos hacer para que esos desconocidos que se nos confía en el aula y fuera de ella mejoren en algo sus vidas? José García Molina nos brinda en este Imágenes de la distancia un puñado de reflexiones contra alguna de las supersticiones en que se sustenta ese nuevo oscurantismo que se pretende hacer pasar por “ciencia de la educación” y que no es sino técnica para la domesticación de humanos. El autor está en inmejorables condiciones para ejecutar tal crítica, pues buena parte de lo que nos ha brindado hasta ahora –las compilaciones Multiculturalidad y educación y Pedagogía social, ambas en Alianza– le han familiarizado con alguno de los tópicos con los que la escuela actual prepara para las viejas y las nuevas formas de sumisión.

Esta última aportación personal –en la línea de su anterior Dar (la) palabra– es una vindicación de la distancia justo como aquello que al mismo tiempo nos separa y nos une al mundo, a los demás y a nosotros mismos, puesto que es el requisito que nos hace concebibles no como sustancias –tal y como sostendría el dogma de la inmanencia de los sujetos individuales o colectivos– sino como entidades que existen no en relación con los y lo otro, sino como esa misma relación. Lo que importa no está en nosotros, sino entre nosotros.

Acompañando al lector en sus discurrir –discurrir: pensar, pasar, hablar– uno se va dando cuenta de hasta qué punto es verdad que de tanto hablar de valores, se nos ha olvidado hablar de la vida, que es eso que está ahí, que transcurre a nuestro alrededor y nos arrastra, hilvanada no con grandes principios, sino con temblores y calmas, fragilidades sin identidad, acaeceres mínimos en los que nos va y se nos va la existencia, en todo lo que pasa, nos pasa y nos traspasa. Les enseñamos a ellos y a ellas a que repitan de memoria los nuevos catecismos, pero hemos expulsado del aula cualquier cosa que se parezca a una educación en pasiones, esa materia prima de la que depende cualquier transformación propia y del mundo. Les enseñamos, como siempre, a obedecer, pero ni siquiera a mirar, y mucho menos a cerrar los ojos. Elogio, entonces, a las distancias. Porque, ¿para qué están las distancias, sino para recorrerlas?

 

Otras reseñas:

Reseña de Juan Sáez Carreras

La oralidad nos reune

22/11/2015 Comentarios desactivados en La oralidad nos reune

Captura de pantalla 2015-11-22 a las 11.56.01

Pedro García Olivo fue entrevistado hace poco por el diario Ara. La entrevista se publicó el pasado día 1 de noviembre. En ella habla de varios temas, como siempre, desde un pensamiento crítico que no se somete a prejuicios de ningún tipo. García Olivo nos ofrece una vez más todo un ejemplo de “extrañamiento” ante todo. ¿Por qué “alfabetizar” es bueno? ¿Son inferiores la culturas orales? Es posible que tratando de imponer una cultura escrita estemos destruyendo innumerables valores que poseen las culturas orales. Lo que ocurre es que quizá ya lo hayamos hecho y ya no queden culturas orales.

También habla de antipedagogía y de lo que él llama las tres corrientes pedagógicas: la negra, la gris y la blanca. La negra era la pedagogía clásica de la mano dura en la que el profesor se impone por el miedo. La gris es la pedagogía que se practica hoy en día de forma mayoritaria en la que el profesor trata de ganarse a los alumnos, ser su amigo, para llevarles por la senda de lo que se considera bueno y de lo que se debe saber. La blanca es la más moderna y la que él considera la más nociva, según la cual los profesores se limitan a diseñar el sistema y se esconden detrás de la metodología para que sean los propios alumnos quienes sin darse cuenta de ello se conviertan en sus propios policías.

Entrevista a Pedro García Olivo

las paredes de clase se desploman tranquilamente

16/08/2015 Comentarios desactivados en las paredes de clase se desploman tranquilamente

Page d’écriture 
Deux et deux quatre
quatre et quatre huit
huit et huit seize…
Répétez ! dit le maître
Deux et deux quatre
quatre et quatre huit
huit et huit font seize
Mais voilà l’oiseau-lyre
qui passe dans le ciel
l’enfant le voit
l’enfant l’entend
l’enfant l’appelle :
Sauve-moi
joue avec moi
oiseau !
Alors l’oiseau descend
et joue avec l’enfant
Deux et deux quatre…
Répétez ! dit le maître
et l’enfant joue
l’oiseau joue avec lui…
Quatre et quatre huit
huit et huit font seize
et seize et seize qu’est-ce qu’ils font ?
Ils ne font rien seize et seize
et surtout pas trente-deux
de toute façon
et ils s’en vont.
Et l’enfant a caché l’oiseau
dans son pupitre
et tous les enfants
entendent sa chanson
et tous les enfants
entendent la musique
et huit et huit à leur tour s’en vont
et quatre et quatre et deux et deux
à leur tour fichent le camp
et un et un ne font ni une ni deux
un à un s’en vont également.
Et l’oiseau-lyre joue
et l’enfant chante
et le professeur crie :
Quand vous aurez fini de faire le pitre !
Mais tous les autres enfants
écoutent la musique
et les murs de la classe
s’écroulent tranquilement.
Et les vitres redeviennent sable
l’encre redevient eau
les pupitres redeviennent arbres
la craie redevient falaise
le porte-plume redevient oiseau.

Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, 1900 – París, 1977)

Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis…
¡Repitan! dice el maestro
Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis.
Pero ahí está el ave lira
que pasa por el cielo
el niño lo ve
el niño le oye
el niño le llama:
¡Sálvame
Juega
conmigo pájaro!
Entonces el pájaro baja
y juega con el niño
Dos y dos cuatro…
¡Repitan! dice el maestro
y el niño juega
y el pájaro con él…
Cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis
¿Y dieciséis y dieciséis cuántas son?
No son nada dieciséis y dieciséis
y mucho menos treinta y dos
de ningún modo
y se marchan.
Y el niño ha escondido el pájaro
en su pupitre
y todos los niños
oyen la música
y ocho y ocho a su vez marchan
y cuatro y cuatro y dos y dos
a su vez se largan
y uno y uno no son ni uno ni dos
uno a uno marchan igualmente.
Y el ave lira toca
y el niño canta
y el profesor grita:
¡Cuándo dejaréis de hacer el tonto!
Pero los demás niños
escuchan la música
y las paredes de clase
se desploman tranquilamente.

Y los cristales vuelven a ser arena
la tinta vuelve a ser agua
los pupitres vuelven a ser árboles
la tiza vuelve a ser acantilado
el portaplumas vuelve a ser pájaro.

Dejadnos aprender

25/06/2015 Comentarios desactivados en Dejadnos aprender

Manuel Rodríguez “Txelu”, Dejadnos aprender. Reflexiones desde la pedagogía libertaria, Volapük, 2015

dejadnos-aprender23

¿Es posible otro tipo de educación, otro tipo de escuela? Este libro indaga en las posibilidades que la escuela nos ofrece para hacer algo distinto de lo que pretende. Son las reflexiones de alguien que se dedica a la enseñanza y que conoce la escuela desde dentro y por tanto los resquicios que se pueden aprovechar para impedir que ésta sea lo que pretende ser: un mecanismo que utiliza el sistema para obtener súbditos dóciles, sumisos, y bien adaptados a los valores imperantes del consumismo, el individualismo y la competencia.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con escuela en emak bakia.