La ciudad ausente

19/05/2021 Comentarios desactivados en La ciudad ausente

Ricardo Piglia, La ciudad ausente, Random House Mondadori, Debolsillo, 2013

Todas las certezas son inciertas.

Ricardo Piglia invita al lector a un recorrido por la ciudad ausente, acompañado por Macedonio Fernández, con su Museo de la Novela de la Eterna, por James Joyce y su Finnegans Wake, y por muchos otros que han hecho recorridos parecidos al suyo antes que él. La ciudad está ausente porque se ha convertido en un museo que alberga una máquina de producir relatos. Relatos que nacen de otros relatos y que se anudan con la realidad por medio de la ficción, para construir la novela eterna o la novela de la Eterna… Es una metáfora de la literatura tal como la entendía Macedonio Fernández. Una metáfora en la que la literatura se convierte en una máquina transformadora de historias y creadora de realidad, la verdadera realidad y no la realidad establecida por el Estado, esa realidad imaginaria, a la que llama el Estado mental, que consiste en que todos pensemos como “ellos” piensan y nos imaginemos lo que “ellos” quieren que imaginemos.

Bibliografía:

p. 14:
Nunca se sabe si una persona es inteligente o si es un imbécil que finge ser inteligente.

p. 54:
El grabado de Durero (El sueño del doctor, 1497-98) estaba colgado en la pared de la izquierda. La pasión, simbolizada por la figura de Venus con un anillo en la mano izquierda y una bola de piedra en los pies. Ese relato era la historia del poder del relato, el canto de la nena que busca una vida, la música de las palabras que se cierran y se repiten en un círculo de oro. En un costado había una edición de The Anatomy of Melancholy, con notas manuscritas y dibujos. Burton también contaba el cuento del anillo para ilustrar el poder del amor. La muchacha vuelve a vivir gracias a los relatos del padre. Narrar era darle vida a una estatua, hacer vivir a quien tiene miedo de vivir. En una vitrina estaba el original de los mitos iniciales. “El que ha perdido a su mujer modela sin tregua una estatua y piensa en ella. Vivir solo o fabricarse una mujer perdida. La pasión le permite al enamorado elegir el segundo sueño. La Gesta Romanorum (el más popular libro de cuentos de la Edad Media) nos refiere que Virgilio, a quien se tenía por Mago (Cuento LVII), esculpía estatuas mágicas para retener el alma de sus amigos muertos. La capacidad de animar lo inanimado es una facultad asociada a la idea del taumaturgo y a los poderes del mago. Entre los egipcios, la palabra “escultor” significaba literalmente “el que mantiene la vida”.  En los antiguos ritos funerarios se creía que el alma del difunto se incorporaba a una estatua que representaba su cuerpo y una ceremonia celebraba la transición del cuerpo a la estatua.”

p. 55:
Macedonio no intentaba producir una réplica del hombre, sino una máquina de producir réplicas. Su objetivo era anular la muerte y construir un mundo virtual.

p. 70:
Vio la réplica del escenario iluminado con Molly Malone cantando con voz de gata el coro de Anna Livia Plurabelle.

p. 79:
En medio del horror, la vida cotidiana siempre prosigue y eso ha salvado la cordura de muchos.

p. 80:
Todas las certezas son inciertas…

p. 89:
Lo real estaba definido por lo posible (y no por el ser). La oposición verdad-mentira debía ser sustituida por la oposición posible-imposible.

p. 101:
… tiene el pecho abierto y los engranajes y las rueditas de reloj parecen el dibujo de un alma.

p. 124-125:
Nosotros, dijo el Ingeniero, hemos llegado a dominar el arte de considerar la vida como un mecanismo cuyas funciones más importantes son fáciles de comprender y de reproducir […]. Un relato no es otra cosa que la reproducción del orden del mundo en una escala puramente verbal. Una réplica de la vida, si la vida estuviera hecha solo de palabras. Pero la vida no está hecha solo de palabras, está también por desgracia hecha de cuerpos, es decir, decía Macedonio, de enfermedad, de dolor y de muerte.

p. 125:
No hay que tratar de ser una cosa para parecer otra, me entiende. Si usted es anarquista, hágase el anarquista, así lo toman por un policía disfrazado y nunca lo llevan preso.

p. 126-127:
Los físicos, decía Macedonio, le pusieron quark a la partícula básica del universo, en homenaje al Finnegans Wake de Joyce; el único amigo que tuvo Einstein en Princeton, su único confidente, fue el novelista Herman Broch, cuyos libros, sobre todo La muerte de Virgilio, citaba de memoria.

p. 128:
La inteligencia del Estado es básicamente un mecanismo técnico destinado a alterar el criterio de realidad. Hay que resistir. […] El Estado conoce todas las historias de todos los ciudadanos […] La tortura es la culminación de esa aspiración al saber, el grado máximo de la inteligencia institucional. El Estado piensa así, por eso la policía fundamentalmente tortura a los pobres, sólo a los que son pobres o son obreros o están desahuciados y se ve que son negros, los torturan los policías y los militares y muy excepcionalmente han torturado a gente que pertenece a otra clase social y en esos casos se han desatado grandes escándalos, como pasó con el estudiante Bravo torturado por Amoresano y Lombilla en la época del general Perón, porque cuando se deciden a torturar a gente de rango un poco más elevado se produce un escándalo y en estos años, después que el Ejército actuó atacado por el rencor homicida y el pánico y fueron torturados y brutalizados hombres, mujeres y niños pertenecientes a clases distinguidas de la sociedad, todo se denunció y se supo y si bien, por supuesto, la mayor parte de los asesinados han sido obreros y campesinos, también fueron ejecutados sacerdotes, estancieros, industriales, estudiantes, y al final tuvieron que retroceder ante la presión internacional, que acepta como un dato de hecho que se masacre y se torture a los humillados del campo y a los pobres, a los desgraciados afiebrados de los ghettos y de los barrios bajos de la ciudad, pero reacciona cuando se trata de ese modo a los intelectuales y a los políticos y a los hijos de las familias acomodadas, porque en general éstos ya colaboran espontáneamente y son un ejemplo y adaptan sus vidas a los criterios de realidad establecidos por el Estado, sin que sea necesario torturarlos.

p. 129:
Tienen todo controlado y han fundado el Estado mental, dijo Russo, que es una nueva etapa en la historia de las instituciones. El Estado mental, la realidad imaginaria, todos pensamos como ellos piensan y nos imaginamos lo que ellos quieren que imaginemos.

p. 129:
… se supo que hasta los cuentos de Borges venían de la máquina de Macedonio…

p. 131:
Como si buscara una especie de célula primordial, el nudo blanco, el origen de las formas y de las palabras, en el rasgueo de una guitarra, en la melodía que se repite y se repite sin terminar. Un núcleo que es el origen de todas las voces y de todas las historias, una lengua común que está como grabada en el vuelo de las aves, en el caparazón de las tortugas, una forma única.

p. 134-135:
Un médico es siempre un fracasado, sólo es cuestión de darle tiempo. Jamás salvaron a nadie de la muerte. Son arrogantes e imbéciles, justamente porque jamás han triunfado y jamás han podido salvar a nadie. […] Pensó que los sacrificios eran actos que sostenían el orden del universo. No eran públicos (habían dejado de ser públicos), pero no podían dejar de realizarse y en lugar de ceremonias arrogantes y teatrales ahora se realizaban con víctimas inocentes y bellísimas en salas blancas de hospitales.

p. 138:
La realidad es interminable y se transforma y parece un relato eterno, donde todo siempre vuelve a empezar.

p. 141:
… todos vamos a terminar así, una máquina vigilando a otra máquina…

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