Ru

02/01/2019 Comentarios desactivados en Ru

Kim Thúy, Ru, Traducción del francés de Manuel Serrat Crespo, Alfaguara, 2010

Título original: Ru (2009)

así es hasta la posibilidad de este libro, hasta ese instante en que mis palabras resbalan por la curva de vuestros labios, hasta esas hojas blancas que toleran mi surco o, más bien, el surco de quienes caminaron ante mí, por mí. He avanzado en la huella de sus pasos como en un sueño despierto donde el perfume de una peonía abierta no es ya un olor sino un florecimiento; donde el rojo profundo de una hoja de arce en otoño no es ya un color, sino una gracia; donde un país no es ya un lugar, sino un arrullo.

Recuerdos, breves escenas enlazadas entre sí o aparentemente desconectadas, que fluyen como una corriente (Ru, en francés) y nos transmiten la paz de una canción de cuna (Ru, en vietnamita). Escrito con una gran sensibilidad que no impide a la autora abordar las cuestiones más escabrosas.

 

Algunos fragmentos:

p. 11:
“Mi nacimiento tuvo la misión de reemplazar las vidas perdidas. Mi vida tenía el deber de continuar la de mi madre.”

p. 13:
“No se sabía pues si nos dirigíamos hacia el cielo o si nos hundíamos en las profundidades del agua. El paraíso y el infierno se habían enlazado en el vientre de nuestro barco.”

p. 22:
“Creo que la guerra y la paz son, de hecho, amigas y que se burlan de nosotros.”

p. 49:
“… cada domingo iba yo a la ribera de un estanque de lotos en las afueras de Hanói, donde siempre había dos o tres mujeres de espalda arqueada, de manos temblorosas, que, sentadas en el fondo de una barca redonda, se desplazaban por el agua con la ayuda de una pértiga para colocar hojas de té dentro de las flores de loto abiertas. Regresaban al día siguiente para recogerlas, una a una, antes de que los pétalos se marchitasen, después de que las hojas aprisionadas hubieran absorbido durante la noche el perfume de los pistilos. Me decían que cada hoja de té conservaba así el alma de aquellas efímeras flores.”

p. 144:
“… así es hasta la posibilidad de este libro, hasta ese instante en que mis palabras resbalan por la curva de vuestros labios, hasta esas hojas blancas que toleran mi surco o, más bien, el surco de quienes caminaron ante mí, por mí. He avanzado en la huella de sus pasos como en un sueño despierto donde el perfume de una peonía abierta no es ya un olor sino un florecimiento; donde el rojo profundo de una hoja de arce en otoño no es ya un color, sino una gracia; donde un país no es ya un lugar, sino un arrullo.”

 

Edurne Portela habla de este libro en «La vida imaginaria» de RN1

Etiquetado:,

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Ru en emak bakia.

Meta