Y Seiobo descendió a la Tierra

09/08/2018 Comentarios desactivados en Y Seiobo descendió a la Tierra

László Krasznahorkai, Y Seiobo descendió a la Tierra. Traducción del húngaro de Adan Kovacsics. Acantilado, 2015.

Título original en húngaro: Seiobo járt odalent

Publicado por primera vez en Publishing House Magvetö, Budapest, 2008.

 

O reina la oscuridad o no necesitamos la luz. (Thelonius Monk – Thomas Pynchon)

Soy un hombre al que Dios le ha dado la posibilidad de ser poeta; es decir, de orar de otra manera que la utilizada por los fieles en una catedral. (Andrei Tarkovski)

Religión, filosofía, arte -los tres pilares sobre los que descansa el mundo- fueron inventados por el hombre para condensar simbólicamente la idea de infinito. (Andrei Tarkovski, Diarios, 5 de septiembre de 1970)

Destellos de eternidad…

Adentrándonos en las casi infinitas frases de Krasznahorkai, emprendemos un camino hacia el infinito por medio de los números y del arte, utilizando las series de Fibonacci como guía y el número Fi, número perfecto y razón aúrea, como destino imposible de alcanzar en un mundo finito cuyos límites los establece nuestra incapacidad para comprenderlo.

“… se manifiesta una realidad que a uno hasta entonces nunca se le ha aparecido, que incluso en un espacio limitado puede existir algo infinito…” (p. 317)

 

0- Y Seiobo descendió a la Tierra

Xiwangmu (Seiobo), Kanô Chikanobu, 1660–1728

“… no es más que regreso a aquello que no es, al imperio radiante de la Luz, a las llanuras interminables del Cielo, pues es ése el lugar en que existo aunque no existo, es ése el lugar en el que vuelvo a ponerme la corona y puedo pensar que Seiobo descendió a la Tierra.” (p. 219)

1- El cazador del río Kamo

Egretta Garzetta, Kako Tsuji (1870-1931)

“… donde susurrando fluye el río y se encuentra él, el ooshirosagi, el único que, curiosamente, posee tanto presente como pasado y, a la vez, ni lo uno ni lo otro, porque en verdad nunca ha existido en el tiempo que se desplaza adelante y atrás en una línea, y finalmente se llega a él, al que, como artista de la atención, le está encomendada la tarea de representar aquello que fija el eje del lugar y de las cosas en esa ciudad espectral, al que le está encomendada la tarea de representar lo inasible, lo intangible, lo que no dispone de realidad, esto es, de representar la insoportable belleza.” (p. 14)

 

2- La reina repudiada

La regina Vasti lascia il palazzo reale (Filippino Lippi, 1480)

“… aquel que tenía ojos para ver vio también allí, encajada junto a una puerta lateral, la grandeza que rodeaba a Botticelli, esto es, la grandeza de Filippino Lippi, el infravalorado, el genial, el inquieto, el vibrante, el explosivo, el protobarroco Lippi el Joven y de tal guisa la figura de Vashti rota por el dolor entraba definitivamente en ese misterioso reino que era mucho más misterioso que aquel otro donde la protagonista de la obra se desenvolvió en su tiempo, y en ese reino la figura atormentada por el sufrimiento y anímicamente destrozada sale por la Puerta Norte del palacio real o, mejor dicho, del castillo con forma de fuerte, se encuentra en una terraza que no conduce a ninguna parte, se detiene, y su belleza y su dolor, su radiante presencia y su desamparo formulan, por así decirlo, una pregunta al paisaje que se extiende ante el palacio, la pregunta de qué hacer con ella, con esa majestad reinante en su árido desierto, pero sólo formulan la pregunta porque no se precisa una respuesta, toda Susa calla, pues todo el mundo sabe lo que ocurrirá entonces ante el palacio, ya que no es el turno del destierro, el cual era, según la tradición de Mardoqueo, tan sólo la introducción a la sentencia, sino que aparecerá detrás de Vashti el brutal verdugo traído de Egipto, que la agarrará, la arrastrará de vuelta hasta el patio previsto para tal fin en el palacio y la ahogará en la legendaria ceniza, apretará con su diestra fuerte como un toro el cuello níveo y delicado hasta que el níveo y delicado cuello se rompa y las piernas que patalean  allá abajo concluyan su danza de la muerte y el cuerpo se desplome finalmente y quede extendido allí, definitivamente.” (p. 50)

 

3- La conservación de un Buda

Templo budista Zengen-ji (Inazawa, Japón)

“… qué diablos estoy haciendo aquí, consigue preguntarse, pero no encuentra la respuesta o, mejor dicho, no entiende, si la hay, lo que se le dice desde dentro, desde el alma, que nada, nada en absoluto, no está haciendo nada de nada, sólo se ha sentado porque tenía ganas, sentarse, saber que el Amida Buda ocupa el trono en lo alto del altar dentro del hondó, y mira lo que nadie salvo él puede ver, única y exclusivamente él…” (p. 95)

 

5- “Christo morto”

Il Cristo morto, Vittore Belliniano (1456-1529)

“… contemplaba la mirada de Cristo y no veía en ella más que simple pesadumbre, y era como si no tuviese causa alguna, se quedó petrificado al pensarlo, MERA PESADUMBRE, POR TODO, por la creación, por la existencia, por las criaturas, por el tiempo, por el sufrimiento y el dolor, por el nacimiento y la muerte…” (p. 131)

 

8- En lo alto de la Acrópolis

“… comprendió que aquello por lo que había venido seguiría siendo invisible para él, y pensó con amargura que él jamás conocería las verdaderas dimensiones de la Acrópolis y, además, tampoco vería nunca la Acrópolis aunque estuviera precisamente allí, en la Acrópolis…” (p. 146)

 

13- Se levanta al amanecer

Aoi no Ue, Tsukioka Kogyo, 1898

“… el asunto empieza con que acude a un teatro y en el teatro ve, por ejemplo, como en el caso que nos ocupa, una obra titulada Aoi no ue y en ella una máscara hannya sobre el rostro del shite definido como el protagonista, y entonces imagina una distinta de la que acaba de ver, de allí surge el sentimiento, ha visto una máscara, pero no quiere una igual, sino que esa máscara le sirva para figurarse otra, y es esa otra la que quiere tallar…” (p. 156)

“… a él no le interesa lo que es el ni por qué se vuelve ‘mágica’ una máscara, solamente se interesa por producir lo mejor dentro de los límites de sus facultades y con ayuda de las oraciones que ha dicho en secreto en los santuarios, él sólo conoce los movimientos, los métodos de trabajo, cortar, tallar, pulir, es decir, los procedimientos, la secuencia práctica de los pasos legada por la tradición, pero no las llamadas ‘grandes cuestiones’, él no tiene nada que ver con ellas, nadie nunca le enseñó qué hacer con ellas…” (p. 160)

 

21- Así nace un asesino

Casa Milà, Barcelona (Antoni Gaudí)

“… y vio entonces allí cerca un letrero para los turistas que decía Casa Milà y debajo, entre paréntesis, La Pedrera, y el letrero señalaba precisamente en esa dirección, o sea que se suponía que el nombre del edificio era Casa Milà y que se trataba de un edificio importante, claro, pensó, muchas casas merecían tales letreros en esa zona de Barcelona, no tanto porque fuesen importantes, sino porque las construyó un loco…” (p. 172)

Exposición «Iconos rusos», Barcelona, Casa Milà, Noviembre, 2001

“… ahora podía contarle que, a su juicio, la Troitsa era definitivamente la pintura más bella del mundo, nunca nadie había conseguido representar el paraíso invisible de una manera tan asombrosa, esto es, como una realidad…” (p. 194)

 

34- Vida y obra del maestro Inoue Kazuyuki

Seibobo, Tsukioka Kogyo (1898)

“… y se dirige sin decir palabra hacia el vestuario común para que le pongan la primera vestimenta de Seiobo y para colocarse la maravillosa máscara de Seiobo y para que luego, en su interior, cuando esté de pie ante el agemaku todavía inmóvil en la sala de los espejos, Seiobo se presente realmente.»  (p. 250)

 

55- “Il ritorno in Perugia”

Pala Tezi, Pietro Perugino (1500)

“… por qué tenía él la sensación de que el adorado maestro había llegado a su fin, y se quedarían sin respuesta a la pregunta de si Pietro di Vanucci, nacido en Castell della Pieve y conocido por doquier por el nombre de Il Perugino, simplemente había sobrevivido a su talento o si sólo había perdido todo interés por la pintura” (p. 295)

 

89- Lejana autorización

Mirador de Daraxa, Alhambra, Granada

“… la Alhambra se alza allí sin objeto y sin sentido, nadie entiende por qué y para qué y nadie puede cambiar esa situación, no porque falten interpretaciones, que las hay, pero falta el código inteligible que permita descifrarla, y así seguirá…” (p. 301)

“… al llegar a la fuente, uno intuye enseguida que allí no es un visitante, sino una víctima, una víctima de la Alhambra, pero al mismo tiempo un elegido de su fulgor, víctima porque todo lo obliga a participar en un sueño que no sueña y no hay nada más terrible, más espantoso que estar despierto en el sueño de otro, pero a la vez es también un ser agraciado, ya que puede ver algo para cuya visión sólo posee una lejana autorización…” (p. 311)

“… porque el espacio cuasisimétrico que aparece en las superficies decoradas de la Alhambra, y allí todos, absolutamente todos los milímetros cuadrados están decorados, pone nuestra mirada frente a la infinitud, obliga a nuestra mirada no habituada al infinito a adentrarse en la infinitud…” (p. 317)

“… la Alhambra no proporciona el saber de que no sabemos nada sobre la Alhambra, sino que ella misma no sabe nada de ese no saber, porque el no saber no existe. No saber algo es un proceso complejo cuya historia discurre a la sombra de la verdad. Y la verdad existe. Ya que existe la Alhambra. He ahí la verdad.” (p. 319)

 

144- Algo arde allá fuera

Lago de Santa Ana (Transilvania)

“Sólo quedó el paisaje, el mudo orden de las montañas, el suelo cubierto por la hojarasca en ese enorme espacio, una región inabarcable que escondía, tapaba, encubría, ocultaba cuanto había bajo la tierra ardiente.” (p. 327)

 

233- Adónde miras

Venus de Milo (s. II a.C.), Museo del Louvre

“… porque la plena verdad era que el secreto de la belleza de la Venus de Milo residía en su fuerza rebelde, si es que el secreto de la belleza puede nombrarse…” (p. 342)

“… porque todo cuanto ella, la Venus de Milo, significa, sea lo que fuere, proviene de un mundo celestial que ya no existe, que el tiempo ha pulverizado, que se ha esfumado, que ha desaparecido para siempre de las alturas como un universo aniquilado, porque lo elevado ha desaparecido del mundo humano, y aquí ha quedado ella, de ese orden superior ha quedado esta Venus, completamente abandonada…” (p. 344)

 

377- Una pasión particular

“… una música que sólo se puede seguir corrigiendo, enriqueciendo, revisando, construyendo, que no deja de fluir y que sólo sugiere por dónde está la perfección, pero no es idéntica a ésta…” (p. 363)

 

610- Sólo una franja seca en el azul

Lago Lemán de Chexbres, Ferdinand Holder (1853-1918)

“… porque Agustine murió y con ella moría el pasado, ayer se durmió también ella para siempre, todo el mundo se duerme, todo el mundo se echa una vez a descansar y no queda de esa persona más que una franja seca en el cielo…” (p. 369)

“… acaba de pintarlo no hace mucho, sobre una franja de intenso color amarillo tierra que ocupa la parte inferior del lienzo se extiende el azul grisáceo del agua en estratos que se superponen y se van alejando el uno del otro dando grandeza y profundidad al espacio, después viene la orilla opuesta del lago en un color verde tenue, en un violeta suave y luego en un verde cardenillo, todo ello abajo, en el tercio inferior de la tela, para luego pintar el cielo en el gigantesco espacio que dejan los dos tercios de arriba, sobre el horizonte de la ribera de enfrente la luz del sol poniente con su neblina vibrante en un dorado sutil, más pálido que lo pálido, y luego en lo alto ya sólo el azul puro del cielo puro, nubecillas blancas aglomeradas una tras otra repetidamente, es decir, a grandes rasgos, doce estratos superpuestos, y con estos doce estratos superpuestos, con estas doce mortíferas paralelas pintadas allí de la forma más cruda: esto es vuestro cosmos, esto es la Totalidad, la Plenitud, en doce colores más o menos: TODO…” (p. 374)

 

987- La reconstrucción del santuario de Ise

Shikinen sengu (Ceremonia de la reconstrucción del Santuario de Ise)

“… pues empezaron inquiriendo por qué se producía la shikinen sengü cada veinte años, a lo cual contestó que se producía porque había que rejuvenecer el Jingü y según los antiguos el momento llegaba precisamente a los veinte años, ya que el Jingü progresa en el tiempo junto con el hombre, pero la divinidad no envejece, de manera que la divinidad eternamente joven ha de estar en el Jingü eternamente joven…” (p. 418)

 

1597- Ze’ami se va

Teatro Noh, Chikanobu Toyohara (1838-1912)

“… él creó el , implantó y definió una nueva forma de ser, no fundó un teatro, porque el no era un teatro sino un modo más elevado, incluso el más elevado de la existencia…” (p. 445)

“canta, cántame que no sólo tú lloras, sino también yo, anciano solitario apartado del mundo, lloro mi casa, mi vida que se ha perdido para siempre.” (p. 448)

 

2584- Gritos bajo tierra

Hacha ritual yue, Shandong, época Shang (1600-1100 a.C.)

“… y gritan ciegos en la oscuridad, gritan que esto aguardaba a los Shang, que esto nos espera asimismo a nosotros que estamos aquí pensando en los Shang, el horror, que no es tan sólo la bruma de miedos baratos, porque existe un territorio, el de la muerte, con el enorme peso de la tierra por todas partes, que los acogió a ellos y nos tragará también a nosotros para encerrar, para enterrar, para devorar incluso nuestro recuerdo, más allá de todo lo eterno.” (p. 456)

y así hasta el infinito…

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