Memorias del subsuelo

20/01/2016 Comentarios desactivados en Memorias del subsuelo

Dostoyevski

Fiodor M. Dostoyevski, Memorias del subsuelo, Traducción de Rafael Cansinos Asens, Editorial Aguilar, 1968, tomo I.

Dostoyevski desciende aquí al subsuelo de su propia conciencia para bucear por él y así poder conocerse un poco más y poder conocer un  poco más a los seres humanos. Indaga en el subsuelo de su conciencia hasta perderse el respeto, porque “¿qué hombre, en plena posesión de su conciencia, podría respetarse?”

El hombre del subsuelo es el funcionario que desde los sótanos de la vida administrada se interroga sobre sus motivaciones más profundas, sobre sus intereses, sobre las razones de su comportamiento. Se cuestiona todo constantemente y duda sobre sus actitudes, sus motivaciones y sobre las actitudes y motivaciones del resto de seres humanos. Duda, aunque confiesa que le gustaría poder ser como esos “hombres de acción” siempre tan seguros de sí mismos. Desde una concepción pesimista del género humano, se cuestiona el poder de la razón y de la ciencia y la idea de progreso. Dostoyevski se rebela en esta obra contra las pretensiones de la modernidad de encerrar la vida dentro de un conjunto de normas y leyes, consideradas como “naturales”, y regidas por la razón y por la todopoderosa ciencia. Los hombres de la superficie aceptan las evidencias de la razón: “dos y dos son cuatro”, pero el hombre del subsuelo, acepta que “dos y dos son cuatro” es una cosa muy bella, aunque piensa que tampoco está mal que dos y dos sean cinco, porque “dos y dos son cuatro aun sin mi voluntad. ¡Y eso ha de ser mi voluntad!”.

Vuelvo una vez más a Dostoyevski. Vuelvo a pasar las páginas de finísimo papel biblia, impresas a dos columnas, y descubro que los caracteres son pequeñísimos. Mis primeras lecturas de Dostoyevski, hace ya más de cuarenta años, las hice en el mismo volumen que tengo ahora entre las manos, pero entonces las letras no me parecían pequeñas. Ya era miope por aquel entonces, por lo que nunca me imaginé fue que alguna vez podría costarme tanto leer aquellos caracteres que hoy me parecen minúsculos y que entonces me parecía normales.

Siguiendo la sugerencia de Nietzsche intento leer estas Memorias del subsuelo como si escuchara una música extraña. Una música tan extraña como la que escucho ahora mismo: Fur Alina, de Arvo Pärt.

Memorias del subsuelo

Joan B. Llinares, “Una lectura antropológica de Memorias del subsuelo”

Anuncios

Etiquetado:, , ,

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Memorias del subsuelo en emak bakia.

Meta